Muy Rvd°. Padre Dr. Cornelio Fabro, “Il Problema della libertà”, en versión española “El Problema de la libertad”. Cita al M.R.P. Lobato, O.P., profesor que fue mío en la Pont. Univ. de St™. Tomás de Aquino en Roma. + Artículo filosófico y teológico mío sobre EL.LIBRE ALBEDRIO y la tesis tomista expuesta por Fabro en ese texto. Viernes y Sábado Santo de MMXIX. Muy reformado, y además de nuevo expurgado de erratas el 2-3-2020..

 

El doctísimo tomista purídimo Dr. Cornelio Fabro.

El doctísimo tomista purísimo Dr. Cornelio Fabro.

PARTE ANTERIOR O PRELIMINAR: m49a0723

EL PROBLEMA DE LA LIBERTAD

Pasemos ahora a la segunda observación: sobre la libertad. El problema de la libertad. Es el problema del pensamiento moderno. En mis tiempos era un tabú, no se podía decir nada, el pensamiento moderno era el problema del diablo. ¡No! Es el pensamiento del hombre. El pensamiento del hombre, que ha intentado la última aventura posible de su espíritu: fundarse a sí mismo con sí mismo. Y observad que ésta puede ser una tentación luciferi­na. De hecho, el resultado histórico, al menos según mis pobres estudios, el resultado histórico fue el ateísmo. El principio de inmanecia, el cogito, que se identifica con el volo, es decir la actividad del espíritu como espontaneidad -oíd bien- la actividad del espíritu como espontaneidad lleva al ateísmo. Es decir, lleva a aquella corriente de vida que absorbe en sí misma todas las posibles dimensiones de la verdad.

El problema de la libertad. Santo Tomás es muy claro -y ya fue citado por el P. Lobato- en el prólogo a la Prima Secundae. Allí cita al Damasceno, quien, dando un salto desde su aristotelismo arriba a la instancia metafísica del Nuevo Testamento, es decir, a la instancia de la liberación: Homo factus ad imaginem Dei…secundum quod et ipse est suorum operum principium, quasi liberum arbitrium habens et suorum operum potestatem” De modo que la imago Dei fue puesta verdaderamente en la inteligencia y la espiritualidad, pero es en el actuarse de la inteligencia y la espiritualidad donde se resuelve; no digo que comience, no digo que se constituya, sino que se resuelve en el acto de la libertad. Pienso que en esto no debería haber dificultades. No quiero dar una lección de teología bíblica, pero de hecho cuando Oseas dice perditio tua, Israel, ex te est… Por lo tanto el hombre tiene una creatividad participada. No es un concepto fácil y no es propiamente un concepto. La misma notio entis, el fundamento de la metafísica de Santo Tomás no es un concepto. Es verdad que se dice por ejemplo notio ens commune, etc… pero no es estructurada al modo de concepto. Sin embargo no podemos entrar en estos particulares.

El segundo punto es, entonces, la originalidad de la libertad. Por consiguiente hemos visto: primero la originalidad del actus essendi y ahora la originalidad de la libertad.

Pero ¿qué es la libertad? No puede ser expresada adecuadamente con los conceptos. Si tú, si tú no has hecho un acto libre y auténtico en tu vida no podrás jamás entender la libertad. Por lo tanto, pongamos la experiencia profunda de la persona en el interior del acto libre como fundamento para comprender el acto libre, para comprender la libertad. Y esto me parece auténticamente tomista. En Santo Tomás no hay una vida externa y una vida interna. Hay una vida del espíritu, la vida de la conciencia, la vida del alma que se proyecta en dirección al fin último. Este proyectarse es el ejercicio de la libertad.

Cornelio Fabro, Pbr°. .

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MI ARTICULO:

Carissimo Cornelio, Sacerdote Eterno del Nostro Dio e Signore Gesucristo, Salve! Simpatichissimo quando eravate viatore, adesso nelle Mani del Divino Salvatore, ricevete dalla mia mente queste riflessioni che Vi porgo con sommo affetto. Che Voi siate sparito e non possiamo godere più delle Vostre parole e la Vostra gratissima presenza in carne viva è una vera tragedia per i nostri cuori, una profonda e costante tristizia che non riesco a cancellare.

La palabra “libertad” es equivoca, tiene, en muchas lenguas, acepciones distintas, cada una de las cuales significa un concepto, e indica una cosa, pero la una sin ser la otra, ni en todo, ni en parte.

En estos estudios la libertad es “libre albedrío“, nombre unívoco, sin equivocidad ni ambigūedad alguna, y significa una facultad, o característica del poder de la inteligencia y la voluntad, resultando, el acto libre, uno enteramente espiritual o de iniciativa intrínsecamente espiritual, y exclusivo del yo” : << es en el actuarse de la inteligencia y la espiritualidad donde [la “imago Dei”] se resuelve; no digo que comience, no digo que se constituya, sino que se resuelve en el acto de la libertad. >>

La experiencia más común diáfana, inmediata, pacífica, indubitable, es la que el sujeto tiene cuando ve, o sabe directamente, que puede moverse en un espacio y tiempo que se lo permiten físicamente. La mente percibe que su sujeto, con su cuerpo propio cooperante, puede hacer una cosa u otra, y percibe que su “yo” puede tomar una decisión u otra al respecto, y puede optar por mover su cuerpo, en una dirección espacial u otra, y que el espacio y el tiempo le dejan ir por un sitio, o por otro, más rápido, menos, y según las fuerzas que el sujeto percibe tener para realizar el movimiento físico que haya decidido hacer, sabiendo y sintiendo que nada ni nadie le constriñe a moverse, ni a hacerlo en un sentido, u otro. En cuanto al pensamiento, el individuo se percibe libre para pensar lo que quiera, él sabe y se siente intensamente que puede pensar, sin que la decisión que adopte, de pensar algo, la tome otro ser que lo fuerce contra su voluntad. ¿ Ilusión vana? La ilusión es fenómeno mental interno, inmaterial, la ilusión de libertad contiene libertad, no la cancela, pues dentro de la ilusión se decide libremente, lo mismo dá que uno acierte o se equivoque en sus apreciaciones, y si acierta o nó juzgando sobre si tiene  opciones de elección, y lo mismo da que se esté despierto o que se sueñe, se vea un objeto extramental real, o se trate de alucinación. El acto decisional es de inteligencia y voluntad, la percepción de la ausencia de constricción ajena a la mente del sujeto, o ajena a su yo, es espiritual, interna a la mente, y el sentimiento aprehensivo de la índole libre decisional de la voluntad del yo, es también interno subjetivo, pero real. Y tratamos de realidades internas, subjetivas, exclusivamente subjetivas y a la vez perfectamente objetivas o reales intramentales.

Hasta cierto punto es verdad que el estado subjetivo de “libre albedrío real” no pueda ser conocido, sin ser experimentado. Aunque es verdad que “Si tú no has hecho un acto libre y auténtico en tu vida no podrás jamás entender la libertad”, no es absoluto que la libertad o libre albedrío “no puede ser expresada adecuadamente con los conceptos”. Pefecto-“Adecuadamente” no puede ser expresada ni esa realidad, ni muchísimas otras, que son percibidas por inmediata aprehensión espiritual, no obstante intelectual, conceptual, pero no expresiva, sino directamente captativa o aprehensiva. La adecuación de dicha percepción inmediata, a su objeto que es el fenómeno psicológico de la libertad existe, es perfecta en cuando adecuación mental humana perfecta en su género. Una mínima adecuación existe también en el concepto como expresión reflexiva de dicho fenómeno al cuál conceptúa. Sí hay concepto verdadero de libertad, o, lo que es lo misno, definición conceptual de “el libre albedrío”. Cosa distinta es que no se pueda conocer perfectamente el fenómeno real, la realidad de la libertad pdicológica, si no se tiene experiencia del mísmo. Tampoco la libertad, caso de no ser experimentada por un ser humano inteligente es dificil de entender asaz tan sólo entendiendo la definición conceptual precisa de “el libre albedrío”. Y no es difícil, porque el concepto expresivo de libertad es mínimodefinitoriamente también negativo, por cuanto hay una via conceptual bastante eficiente de conocer mínimamente el libre albedrío, distintamente a lo que acaece con otros fenómenos como la visión ocular, oler, o las sensaciones táctiles, que son realidades, efectos positivos. No son conocidos con conceptos puramente negativos o negacionales de algún acto, o alguna realidad. Un ciego de nacimiento nunca podrá tener el concepto específico de “visión”, no puede saber qué es ver, la especie”ver”, sólo puede tener los conceptos genéricos de “sentido corporal” y de efecto propio psíquico, conciencial, del ejercicio de un sentido corporal que no posee. Sólo podrá saber que ver es algo semejante a los actos vividos propios de sus respectivos sentidos que posea el dicho ciego de nacimiento. Eso es casi nada. Del sentido que no tiene, puede tener idea o concepto sólo genérico que de sentido corporal adquiera en ocasión del o los sentidos corporales que tenga y cuyo efecto psíquico principal propio haya experimentado. Conocerá el género, no la especie de un ver, oir, o sentir táctilmente, si son fenómenos de los que no haya tenido experiencia jamás. Un ciego que ha sido siempre tal no puede tener el concepto específico de visión, imagen; los puede tener específicos científicos de luz, iluminación, color, … pero no como luz percibida en visión, ni conocerá el color como sensación. Esto no acaece con el libre albedrío. Se puede tener concepto específico mínimoexpresivo de él, sin experimentarlo o percibirlo, y se puede tener conciencia de él como algo vivido por el sujeto. Y esto es así porque, conociendo experiencialmente la libertad, o no, el concepto de libre albedrío adquiérese con la percepción del carácter autónomo de la voluntad libre, pero también con la constatación de una ausencia, la de impedimento o constricción. Es la constatación de una una negación,  o sea una afirmación de ausencia de obstáculos a la posibilidad activa de ejercicio interno o puramente psíquico NO forzado a hacer algo y no otra cosa distinta a aquella que decida hacer, no forzoso, no fatídica o ineludiblemente necesario de la voluntad y de su capacidad decisoria o decisional, en el ámbito puramente del “Yo sujeto” activo y “yo fenoménico” o actividad mental del yo. Por otra parte es verdad que el conocimiento de ese concepto específico no es ni la experiencia del fenómeno del libre albedrío, ni puede substituirla en tipo, calidad y perfección de conocimiento que es la percepción del objeto experimentado, que es directa, no primeramente conceptual.

En el articulo precedente filosófico, y teológico de referencias, el apreciado y famoso autor doctídimo y amabilísimo pone una sola fuente de la evidencia de la libertad individual psicológica, espiritual, del yo óntico irreductible: la propia experiencia espiritual de conciencia psicológica que el individuo tenga, de su libertad:

pongamos la experiencia profunda de la persona en el interior del acto libre como fundamento para comprender el acto libre, para comprender la libertad. Y esto me parece auténticamente tomista. En Santo Tomás no hay una vida externa y una vida interna. Hay una vida del espíritu, la vida de la conciencia, la vida del alma, que se proyecta en dirección al fin último. ….”

Ahora bien, hay dos experiencias de la libertad espiritual, de suyo interna, a saber: la inmediata y la refleja. El individuo percibe su facultad de obrar mental y libremente con evidencia inmediata, que en lenguaje balmesiano, es experiencia obtenida con el “criterio de conciencia“, algo más profundo que las evidencias inmediatas de las demás realidades externas al yo óntico y fenoménico; la otra es efecto de la reflexión sobre la libertad que ha experimentado antes, y sobre el antes de decidir actuar libremente, reflexión o conciencia refleja que puede extenderse al propio acto libre consumado, pensado ahora reflexivamente como objeto de tal reflexión, que versa sobre el recuerdo cierto del mismo.

Alegar la conciencia de la libertad,  la conciencia del yo que aprehende el estado ontológico, psicológico del libre albedrío, yo que se percibe como sujeto de sus actos voluntarios mentales y de la libertad mental que tiene de decidirlos y ejecutarlos, libertad no fuera de la mente, alegar esa conciencia como única probanza infalible de la existencia del libre albedrío humano, o sea, percibido a través del intelecto imediatamente perceptor de su poder mental y de su capacidad de libre, no constreñido, ejercicio del mismo, la cuál es inmediatamente percibida no como añadida, sino como propia del propio intelecto, presupuesto  suficientemente sano o cuerdo, es también negar que toda otra realidad, toda otra experiencia y todo otro argumento pueda refutar la existencia objetiva del verdadero conocimiento directo de la libertad del sujeto que la conoce, y pueda refutar la certeza de la propia libertad del sujeto consciente de ella. La conciencia inmediata es común a los hombres que ejercen su racionalidad; la en cierto modo mediata o reflexiva, que vuelve a su objeto subjetivo, a través del recuerdo cierto de su anterior experiencia es propia  del filósofo y del  teólogo, aunque es común a todo hombre que reflexione. Advierto que no se trata de libertad política, ni externa, no es la facultad de hacer lo que uno quiere sin impedimento externo, o interno, a la ejecución del objeto que se decide alcanzar  o efectuar, sino la capacidad activa de tener libre la voluntad de hacer, sea, de tener un acto de voluntad electivo, no impedido ni impedible en cuanto al acto consumado, el acto libremente querido por el sujeto.

La tesis tomista de Fabro implica, en teología, que ni la gracia eficaz, ni la eficacísima de teología agustiniana, y tomista, impiden la libertad, a pesar de que el sujeto no pueda hacer o poner acto distinto a aquél a que mueve en máximo grado Dios, premovente y concurrente infalible e invencible. Los molinistas tenían esa tesis como contradictoria, opuesta al concepto y realidad de la libertad interna, o libre albedrío de la voluntad humana. No entendían cómo podían ser y son conciliables libertad, necesidad absoluta de querer hacer algo y necesidad absoluta de hacer ese algo . Querer libremente no se contrapone a necesidad, sí a constricción, sí a lo que impida el acto mental intelectivo-volitivo de proyectar, o decidir, o elegir, libremente.  ” Hay una vida del espíritu, …  de la conciencia, … que se proyecta en dirección al fin último. Este proyectarse es el ejercicio de la libertad.”

La acción de Dios con máxima Gracia preorigina y mantiene el origen de la voluntad humana y la conforma desde un plano ontológico superior, el de la Omnipotencia, la Divinidad, la creación mantenida como acto divino, del que depende enteramente la onticidad y acción de la criatura. Dios no altera lo humano, lo hace y lo hace humano. Es un misterio o enigma que un hombre obre libremente eligiendo libremente y a la vez necesariamente algo, o sea libre y necesariamente, de modo simultáneo. Reitero que incluso si se tratase de mera ilusión, en ésta “se resuelve la libertad, el acto libre interno. Me decía el Padre Maestro en Sagrada Teologíael genio filosófico y teológico Fray Samuele Giuliani, O.P., que los dominicos y carmelitas, etc.  tomistas respetaban el misterio, los molinistas lo negaban; en su tésis nueva y antitomista “lo destruían”, y el Padre Maestro tenía razón.

Filosóficamente se concilian aparentes antinomias. Por una parte el impulso indispensable del Motor Inmóvil, que mueve toda causa. Dícese que las últimas palabras ante su inminente asesinato, del gran Cicerón fueron : ” Causa causarum, miserere mei!”. Causa de las causas, movidas por la Causa, incausada, de las causas; por otra parte la experiencia y realidad de la índole libre de la voluntad humana. En los brutos superiores hay una cierta libertad psicológica y de conciencia sólo inmediata, cuando hay indeterminación efecto de dos instintos contrapuestos, ante los que el animal ha de decidirse por seguir uno de ellos, o bien inhibirse de actuar. Pero de este asunto sería menester hablar más y en otro texto, con las aportaciones recientes de la etología animal y los resultados de experimentos especialmente con algunos primates. Hay otra parte más, subsumida en causas naturales externas e internas, que deterministas afirman que condicionan tánto la voluntad, que fatalmente la fuerzan a actuar según ellas determinan, haciendo imposible la libertad e ilusoria su idea y convencimiento. No tienen en cuenta la voluntad como actor libre y a la vez elemento de una cadena causal consecutiva, unitaria y física, o metafísicamente necesaria.

La experiencia psicológica de la ausencia de constricción de la propia voluntad del sujeto, a hacer algo, al ser experiencia realidad rigurosamente yoística, no puede ser enervada por ningún otro ente, o acto. Dicha experiencia es aún más intensa cuando, a la voluntad concreta de ejecutar ella un acto externo al sujeto, se opone un impedimento eficaz. Entonces quiérese lo que, desde fuera de la voluntad y del yo óntico volente, no se deja conseguir o ejecutar. Lo que se opone a la ejecución del objeto externo querido por la voluntad, se impone a una libertad que no destruye, antes bien la hace más percibida o concienciada. Un preso sabe que puede interna y libremente optar por querer la salida de la cárcel, o resignarse a su penal. Paradógicamente puede percibirse más libre, con libertad psicológica, intelectiva y volitiva, en la cárcel, que fuera de ella, porque el presidio le quita una libertad física, externa al yo, una libertad física de régimen de vida y movimientos fuera del recinto penal, se opone al deseo volitivo que quiere, pretende o persigue esa otra libertad, de otro tipo, distinto a la psicológica exclusivamente fenoménica del yo óntico, pero no puede impedir ni dicho deseo, ni que su sujeto opte por tenerlo.

Ni la premoción de ontologicidad superior, transcendente, ni todo el aparato físico del universo y sus energías psicológicas, por mucho que determinen la necesidad de efectos, pueden destruir la capacidad de libertad del intelecto cuerdo y su voluntad, teniendo además en cuenta que, no hay extremo único, no hay extremo sin otro extremo opuesto, no hay determinación sin indeterminación, porque es imposible determinar lo ya absolutamente determinado, y lo perfectamente determinado es indeterminable e inmovil. Paradógicamente el determinismo corpóreo y energético no demuestra la inexistencia de la indeterminación, ni que sea un error el indeterminismo, sino todo lo contrario: un extremo demuestra la existencia del otro. No hay Ying sin Yang y viceversa, como no hay caos que conjure todo orden, ni todo ordenamiento, antes bien es requisito, “conditio sine qua non”, de ordenamiento y toda posibilidad real de ordenación o nueva creación de órden. Demostrada la indeterminación por su contraria, la libertad radical no puede ser negada por determinación alguna. Lo indeterminado existe, es indeterminado, se ejecuta como tal, y ya pueden actuar cuantas causas produzcan necesarios efectos, “llegan tarde”, la libertad se ha consumado en un ámbito para ellas intrínsecamente ajeno e irreductible, en un reino óntico superior, espiritual, de un yo que se percibe como sujeto de sus actos, y percibe su índole, la de sus actos, su origen mental y la índole de su intelecto y voluntad, el yo se conoce inmediatamente como agente actuante en ámbito aún indeterminado, como actor, ora potencial, ora actual, libre, proyectando ora actos de fines imtramentales, ora actos con su correlato eficiente de movimientos externos a hacer por el dujeto, o sea, decidiendo, proyectando, ejecutarlos dentro de un mundo de causas y efectos ajenos a dicho sujeto, efectos con su propia naturaleza, propio nivel óntico, leyes y dinámica no absolutamente controlados por el mencionado sujeto individual. Espíritu y cuerpo, aunque en el individuo vivo conformen una sola substancia “a se”, son entes distintos, de distinta naturaleza, son “mundos superpuestos”, intrínsecamente conjuntados en los seres vivos, pero elementos distintos y separables, como atestiguan la muerte y el cadáver. El espíritu no es de este mundo, aunque viva en este mundo, lo que implica alguna indeterminación del primeto respecto del segundo; más aún, es el segundo el que resulta elaborado por el primero al que pertenece el Motor Inmovil inevisible a la Física empírica, incognoscible por las Ciencias experimentales o empíricas, incognodcible por conocimiento inmediato, pues es conocimiento de conclusión de un proceso discursivo, reflexivo; el Motor Inmóvil es Ente oculto a los metafísicos negadores de la Ciencia metafísica que no obstante la usan para negarla o afirmar su impotencia especulativa realista como hace el filósofo antifilósofo Kant, o los empiritas que niegan ser filósofos, sin percatarse de que la negación de la filosofía como Ciencia es “per se” filosófica, de filosofía negativa, pero metafísica. La Ciencia empírica ni puede demostrar la verdad de sus principios axiomáticos, ni puede demostrar que sea el único medio de alcanzar la verdad o las más perfectas verdades. Ni siquiera puede demostrar por sí misma que sus conceptos específicos y métodos empíricos sean siempre y en todo caso infalibles. Los rústicos sabios, los proverbios y los milagros, o excepciones que permanezcan inexplicadas por dichas Ciencias prueban su insuficiencia, su impotencia para alcanzar tanto actual cusnto potencialmente plenitud gnoseológica. No basta alegar que más adelante se llegará a explicar lo todavía inexplicable, porque no pueden demostrar, o no demuestran “in actu”, que lo actualmente inexplicable por tales ciencias, pueda ser explicado en un futuro. Para colmo tampoco la Ciencia empírica, incluso excluyéndose de la crítica filosófica sus principios y el alcance de éstos, es explicada por la misma ciencia. Las ciencias empíricas reciben su conformación gnoseológica no de sus principios empíricamente indemostrados, sino de sus resultados ordinarios, resultados o efectos de éxito. Sin éxito regular o habitual, ni serviría ciencia empírica alguna, ni valdrían sus principios. Es pretencioso que, cuando se sabe que conocemos y muy deficientemente sólo un mínimo porcentaje del universo corpóreo y energético, distinto de la parte consistente en materia y energía obscuras, se dogmatice, desde el ámbito incompetente del estudio científico experimental de lo empírico, que sólo el ser empírico existe y que la ciencia empírica metodológicamente inmanentista directa, de los elementos y dinámica corpóreos del universo material empíricamente cognoscible, o sea, de dicho ser complejo, sea la única gnoseológicamente eficaz, que implica el concepto de ser más que la para ellos hipotética más alta, pues niega el valor cognoscitivo adecuado de todo otro sistema de pensamiento, al cuál se niega el caracter científico que los científicos empíricos irroguen a sus ciencias específicas. Como no pueden demostrar que el mundo corpóreo sea existencialmente autosuficiente, independiente, y único. Antes bien la causalidad y finalidad evidentes, aunque se niegue la evidencia, costumbre frecuente de muchos seres humanos, no así de los brutos, son logros de la ciencia metafísica y de los científicos experimentales que usan el sentido común, pero es sólo la ciencia filosófica ontológica u Ontología la que alcanza a comprender la necesidad ontológica de realidades superiores y empíricamente imperceptibles como el Motor Inmóvil.

También la absolutización del yo fenoménico, y de la independencia causal, o premocional metafísica, del yo y de su voluntad, conduce necesariamente al ateismo, al inmanentismo individualista. La libertad psicológica afirmada por los filósofos liberales, como justificada en sí mísma y valor absoluto, desvincula del concepto de Dios, lo hace supérfluo y, por tánto, lo ha de retener, por lógica, inexistente como dueño y Señor, Motor Primeto Universal, Libre y metafísicamente necesario de todo movimiento.

O se aceptan y concilian ambos extremos de la realidad: necesidad y libertad, Motor Inmovil y ente movil, o ni libertad, ni necesidad son demostrables, ni científicas en modo alguno. O “la cuadratura del círculo” (“hermética”), o ni cuadrado, ni círculo, dicho esto figuradanente, claro está.

Gustaba Vázquez de Mella argumentar “ad hominem” o por reducción al absurdo de lo que por conclusión había de tener un absurdo o la negación de lo que los adversarios afirmaban contrariamente a sus tesis refutables. Hagamos algo parecido: Sin libertad no hay virtudes morales, ni merecimiento de premio, ni de castigo, ni, por tanto, virtud de justicia, ni justicia, ni concepto realista de la misma, ni justificación de obligaciones, ni responsabilidades personales. Y sin necesidad y “fatum” ordinario no hay leyes naturales, ni esencias específicas necesariamente tales, ni causas, ni puede haber ciencia, porque toda gnoseología es imposible sin alguna neccesidad, o sea, sin algo fijo, firme, constante, previsible. El ser se reduciría a la nada y la nada sería ser, porque su imperio nihilista no tendría límite de necedidad alguna. Tal formulación ya como tal es absurda, su objeto inexistente, pura “contradictio in terminis”, fatuidad, estupidez, negación del orden y la inteligencia, incluida la “suicida” del formulador que se crea su memez.

Fabro se topa con el misterio de la libertad, lo respeta, declara perceptible, por la conciencia individual, la misteriosa libertad; respeta el misterio, dentro de un mundo natural divinamente premovido, causado y universalmente predeterminado. “Cuadra el cìrculo” como única vía para conservar el cuadrado, el círculo y el universo ontológico intrínsecamente plural, unitario y análogo, o sea, como es. Negar un extremo es negar el otro, y finalmente concluir que han de ser negados los dos y su medio, porque sin extremos no hay medio, y viceversa. El filósofo que no tope con el misterio y no lo acepte ni respete, no puede ser sabio. Hay en el libro titulado “El otro Balmes” uno que afirma que el genio de Vick no admitía la distinción entre substancia y accidentes, pero se equivoca, la admite, la entiende, pero no la comprende, porque es incomprensible, advierte su misterio, lo acepta y así lo respeta.

En cuanto al espíritu, los espíritus, sin ellos no habría individuos, sino un mundo corpóreo complejo pero contínuo, universalmente absolutamente individual, por muchas diferencias y órdemes y movimientos físicos que hubiere. Carecería de finalidades internas individuales. Lo que hace al individuo es su espíritu,  y su vida simple “motus ab intrinseco”. Además, lo mismo daría que el universo material existiera, como si nó; no habría un para qué, ni finalidad alguna bastaría a justificar un porqué. Lo mismo daría que hubiera un universo, que que no lo hubiera, o que hubiera varios, finitos, o infinitos. ¿A quién le importaría? A nadie, no habría ALGUIEN, ni un Dios, ni una mosca, ni un león, ni un perro: algo peor que si hubiera leones, predadores, pero sin depredables. Por lo menos las fieras habrían vivido aunque incontinenti muriesen inanes. Y no es lo mismo que hayan vivido, aunque fuese un segundo, que no hubiesen existido jamás, porque existir, sunque sea un instante, no es simplemente no existir, ni haber existido jamás, pues 1 no es igual a O. No niego ni la “materia quantitate signata”, ni ningún principio de individuación, sino que advierto que por muy plural que sean los elememtos del universo corpóreo, sin espíritus, alguna indeterminación, libertad, vida (“motus ab intrinseco”) y necesidades metafìsicas, necesidades físicas ordinarias y necesidades lógicas de inteligencia, no hay universo que interese a nadie; filosofar y hablar de ciencias sería perder el tiempo, si hubiera alguien para perderlo, o ganarlo, que no lo habría.

Ricardo de Perea, Pbro. . Bendito seas por siempre Cornelio grandioso, Sacerdote de Jesucristo, condiscípulo mío del Santo Aquinate, investigador profundo, purificador de nuestra Tradición, repristinador de la Grandeza doctrinal del Maestro, simpatiquísimo amigo, amabilísimo Clérigo, portentosa inteligencia, gloria de tu Raza, orgullo de tu Patria, tesoro precioso de la Humanidad capaz.

 

Acerca de ricardodeperea

Nacido en la Urbe hispalense, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito del Señor Don Ricardo María de la Salud, José Antonio, Isidoro del Sagrado Corazón de Jesús y de la Santísima Trinidad, de Perea y López, Iglesias, Rodríguez, Roldán, Gómez, Carrasco, de Montes, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán. Se la pagaba Giacomo Lauri Volpi, pero tras tantos años en la guerra y el larguísimo servicio militar tras ella, en el Servicio de Transmisiones del Ejército del Aire en Barcelona, su Madre, mi Abuela, amantidima, no resistía tenerlo más tiempo ausente. Era el menor de tres: con hermano y hermana, ambos solteros), y pintor artístico; e hijo primogénito de la Señora Doña Josefina, también de nombre Armonía, de apellidos González y Valdayo, Pinto, Carrasco, modista y sastre ( para hombre y mujer) completado el aprendizaje del oficio, siendo aún niña, mas principalmente pintora artística de muy temprana (desde su primera adolescencia o a antes) y entusiata vocación. La infortunada mujer dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato de seres humanos, el dibujo y pintura artísticos realistas y clásicos fueron su ardiente pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de su Santo favorito, San Antonio de Padua, pintura de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi amado padre, de la Piedad de Crespi. Habiéndose encomendado diariamente a nuestro Dios y Señor Jesucristo durante meses, con su creada jaculatoria de "¡Ay mi Cristo, no me abandones", y con un Crucifijo al alcance de su vista, colocado, por su voluntad, constantemenre delante de su lecho, fué recogido su espíritu por Nuestro Dios y Señor, en el tiempo litúrgico de San José, su Patrón, al que veneraba muy especialmente. Sabía bailar sevillanas muy bien, de voz potente y sonora, verbo elocuente, simpatía arrebatadora y enérgico temperamento, muy contrario a las bromas. De modista sólo aceptó hacer trajes para la Nobleza. Su amadísimo y amantísimo primogénito, a quien ha dejado en un mar de lágrimas, fue seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Rvmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal, a la sazón Cardenal, Obispo Residencial Arzobispo Hispalense, de porte señorial, pero favorecedor de herejes. Conmigo hizo excepción varios 5 años. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (Summa cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico) (S. cum laude). Ordenado de Menores por el Obispo Diocesano de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, Don José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por este verdaderamente excelentísimo y reverendísimo Prelado, de feliz Memoria, el 20 de Marzo de 1982. Delegado para España, de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., como Superior General de la Obra Pía "Pro Fratribus". Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne Doctor y Obispo católico Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro, hombre rústico y autoritario. Capellán Castrense del Ejército del Aire, por Oposición ganada, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), de la XVIII° Promoción de Oficiales de Ejército del Aire. Destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid). Luego de un año le fue impuesta la baja del Cuerpo, pero no del Ejército del Aire, como también recibió la misma baja el nº 3 de la promoción, el Rvd°. Padre Don Teófilo, Fraile, baja a causa de nepotismo político y encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 2, hijo de un General farmacéutico del Ejército de Tierra, y primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa Llaurens, hijo de un expresidiario marxista, muerto a tiros, en plena calle, por un falangista, delante de dicho hijo, según contaba el finalmente Coronel del Cuerpo Castrense del Ejército de Tierra, Rvdo.Padre Lic. Blanco Yenes, penado una vez y así postergado por dicho obispo, futuro cardenal con residencia en Roma, muerto a los 93 años de edad, hombre malvado y mezquino, Prefecto, durante un tiempo, de la Congregación para el Clero. Al Padre Blanco, según contó al Padre de Perea, Estepa lo penó achacándole un romance carnal con la esposa del Capitán General de la Segunda Región Militar de España. El Presbítero que esto redacta fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco Personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial, con todas las facultades y jurisdicción de Párroco (substituto temporal del titular, Pfarrer Magobeko) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana, natal del insuperable Beethoven, cuya casa visitó con profundo deleite) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor crítico del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, cultivador ardiente de la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema científico y religioso es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de Aristóteles que es el primer filósofo absoluto y a la vez el más grande científico universal habido en la Humanidad, es el mayor Maestro del Sacerdote en cuestión; Aristóteles, denominado por los Escolásticos, justamente: "El Filósofo", que lo es por antonomasia; siguen Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino (O.P.), San Juán de Santo Tomás, Billuart, más sún los Supremos colosalísimos Teólogos Carmelitas conocidos como "Los Salmanticenses", los dominicos Fray Domingo Báñez, el Ferrariense, Fray Domingo de Soto, Goudin, Vitoria, muy especialmente Fray Norberto del Prado y el inconmensurable Fray Santiago Ramírez, O.P. , los Eminentísimos, sapientísimos y Reverendísimos Cardenales dominicos Tommaso De Vio (de sobrenombre "Cayetano"), Zigliara, y González (Arzobispo de Toledo, Primado de España, y luego Arzobispo de la, entonces más extensa, Archidiócesis hispalense) ; además su profundamente admirado Fray Cornelio Fabro, el M.Rvd°. Padre Doctor Don Jaime Balmes y Urpiá; Fray Magín Ferrer, los Ilustrísimos y distinguidísimos Señores Don Ramón Nocedal y Romea, Don Juán Vázquez de Mella, Don Enrique Gil Robles, Victor Pradera, Aparisi y Guijarro, el Excelentísimo Señor Marqués de Valdegamas Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio, S.J.; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las Waffen SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Waffen SS de la Div. Charlemagne Catedrático Jacques de Mahieu, el Excm°. Señor Catedrático Don Julio Martínez de Santa-Olalla, el Excelentísimo e Ilustrísimo Señor Catedrático y Académico de numero de la Real Cademia Nacional de Medicina Dr. D. Antonio José Vallejo Nágera y Lobón, los Dres. López Ibor, Sarró y Bañuelos, etc.. También discípulo del Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco, Capitán General de la Real Armada (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, subversivos, de la judeoleninista ETA, y de la CIA del judío sionista perverso Henri Kissinger); S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra y Ciudad, autor de, entre otros libros: "Qué es el Carlismo", y "Curso de Filosofía Elemental", libro de texto para el 6° Curso de Bachillerato, durante el Caudillaje), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola (con reservas) y el Doctor Usía Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, Hans F.K. Günther, Gottfried Feder, Walter Gross, el grandioso y maravillosa fabulosa fuente de grandes y geniales inspiraciones Friedrich Nietsche, entre otros formidables pensadores; etc. . En Derecho Canónico admira especialmente al Consejero de la Suprema de la Santa Inquisición española, el M.R.P. Dr. Don Manuel González Téllez, así como al excelso Fray Juán Escobar del Corro, O.P., Inquisidor de Llerena; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "populista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que le dé la gana, el cuál - sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra la Iglesia Católica y Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista) - ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas honestos, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas, ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial y Cruzada Universal (1914-18 [1936-39 en España] y 1939-46), ora Caídos en combate o a resultas. Se sabe y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista). También acepta el frente común con nietschanos y protestantes tolerantes, del siglo XX y XXI, en cuanto camaradas "de las mismas trincheras de la Gran Guerra", que continuamos sólo con las armas espirituales.
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