Incapacidad de los laicos para ser teólogos, al menos medianos, y mucho menos: grandes teólogos. La misma incapacidad para los clérigos no Sacerdotes, o no Ordenados “in Sacris” y los diáconos. Los así Ordenados sacramentalmente y aptos para cultivar la Gran Teología son: Presbíteros y Obispos de la Iglesia Católica. LA DICHA INCAPACIDAD RESULTA HISTORICAMENTE DEMOSTRADA EN EVIDENCIA PARA EL TOMISTA. Versión expurgada de graves erratas el 17 de Mayo de 2019.

LA ALTA TEOLOGIA ES DOLO NUESTRA, DE LOS SACERDOTES (PRESBITEROS Y OBISPOS)CATOLICOS. Y LA ALTA FILOSOFIA, AL MENOS EN OSTENSIBLE CANTIDAD RELEVANTE, ES SOLO DE VARONES.

LA ALTA TEOLOGIA ES SOLO NUESTRA, DE LOS SACERDOTES (PRESBITEROS Y OBISPOS) CATOLICOS. Y LA ALTA FILOSOFIA, AL MENOS EN OSTENSIBLE CANTIDAD RELEVANTE, ES SOLO DE VARONES. ¡Aunque, cuando se tercie, sean o no  maricones!.

Desde la fundación de SU Iglesia, Cristo, como Dios, no ha querido ni permitido que seglar alguno sea teólogo de Alta Teología, de grandes tratados teológicos, ni siquiera de manuales de calidad sobre Sagrada Teología. Tampoco un Clérigo Sacerdotal Ministerial en grado de diaconía ha sido teólogo de alguna obra teológica valiosa. Que en más de dos milenios no haya salido ni un solo teólogo eminente laico, clérigo, o diácono,  o sea, no Presbítero, o no Obispo, no puede ser insignificante, según el Criterio gnoseológico balmesiano de “el Sentido Común”. No ha sido menester prohibir o impedir a los no Sacerdotes el acceso a las facultades universitarias de Sagrada Teología, como se ha cesrrado a las hembras el acceso a las Órdenes Sagradas, alegándose que el hecho histórico probado de que Jesucristo no confirió el Sacramento el Orden a mujer alguna, ni siquiera a su Santísima Madre tiene el significado de que quiso excluir de ese Oficio y Consagración, que imprime carácter ontológico indeleble en el espíritu del Ordenado “in Sacris”, a toda hembra. El que ha querido, y mostrado capacidad intelectual suficiente e interés, si había aprendido latín, o griego antiguo, podía leer los más fecundos libros de Sagrada Teología. A nadie se le ha denegado ni la adquisición, ni la disponibilidad de lectura, de textos teológicos. Menos, pero también, se ha escrito de Sacra Teología en lengua vernácula, lo hizo Fray Luis de Granada, O.P., lo hicieron Suárez primero, y luego Báñez (a pesar suyo) en la polémica “De Auxiliis” que mantuvieron y que se halla publicada en el libro “Domingo Báñez y las controversias sobre la Gracia” CF. https://books.google.es/books?id=Js8kqLY2QMgC&printsec=frontcover&hl=de&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

Desde mediados del siglo XIX se  comienza a escribir en mayor cantidad textos teológicos y filosóficos escolásticos  en lenguas vernáculas. Balmes escribe apologética y Filosofía, en español, El Cardenal Fray Zeferino González compone su gran Filosofía Elemental, sus Estudios filosóficos sobre la Filosofía de Santo Tomás, y otros opúsculos teológicos.  Desde los años 30 del siglo pasado aumentan sobremanera los escritos en dichas disciplinas,  en español, alemán, francés, italiano e inglés. Desde alrededor de 1960 el aumento es exponencial, eclipsando completamente la producción científica en latín, existente también en esos años, la cuál queda reducida a una minoría, casi inexistente hoy día.

En España, baluarte tomista, escriben en español los Muy Rvdos. Padres frayles dominicos Antonio Royo Marín, Victorino Rodríguez y Marceliano LLamera. Conocí personalmente a los tres. El Padre Victorino y yo éramos amigos, lo visitaba cada vez que pasaba yo por Madrid, camino de Roma, o Suiza.  Iba a verlo a su convento de Atocha, y pasaba por la calle donde la CIA y ETA asesinaron al Almirante y Excmo. Sr. Don Luis Carrero Blanco, Lumbrera de la Tradición católica e hispánica, anticomunista y antijudeomasónico. El Padre Rodríguez me mostró algunos manuscritos del Muy Rvd°. y máximamente docto Padre Santiago Ramírez, O.P., cuyos textos estaba mecanografiando su discípulo el Padre Victorino, para su publicación. Dichos manuscritos en folios blancos eran impecables, sin tachaduras, con una letra límpida y bella, amplios márgenes interlineares, y anchos externos de encuadre, hermosa obra manual.

Mi amigo me regaló un libro suyo sobre Libertad Religiosa. Ambos éramos Tradicionalistas tomistas, en un tiempo en que el modernismo y la protestantización del clero arreciaba con gran crueldad y sadismo contra nosotros. En mi caso y de nuevo en general vuelve a arreciar, contra los Tradicionalistas y adeptos de la Derecha Total y afines, la discriminación injusta, exclusión sistemática de seminarios, noviciados, colación de Ordenaciones sacramentales, cargos eoisopales, de abad, prioratos, canongías, parroquias ricas, etc. .

Mi buen amigo, bastante mayor que yo, cambió radicalmente mi anterior ingenua concepción de la teología respecto de la filosofía. Pensaba yo, de adolescente, que la teología era la aplicación de la filosofía a la materia sapiencial de la Fe; pero el Padre Victorino que dijo que no, que la teología surge de la Fe, que se vale de la filosofía, se parte de lo dogmática y ella guía y escoge la filosofía que se le adecúa, sin que ésta pierda su objetivo formal propio; simplemente la metafísica adopta los asertos de la Fe, como principios evidentes, junto con los racionales de evidencia inmediata, y sobre ese fundamento ya teológico se desarrolla la teología.

Ambos deplorábamos los errores graves que contra la Fe y la Tradición católica se propagaban, en general con la complicidad, pasividad, o negligencia dolosa por parte de la mayoría de los Obispos Residenciales y de Roma, que apenas llamó a capítulo a Schkillebecks. A esos mediocres heterodoxos el Padre Victorino denominaba “Cantamañanas”.

Al Padre Royo lo visité en el mismo convento una tarde; tenía gran ilusión por verlo vivo, presente, estrechar su mano, hablar con él, o que él hablase conmigo. Fue un gran placer que me recibiera, en una cámara de visitantes, en la que hablamos de sus libros y de Religión. Encomié y le agradecí  efusivamente su obra, y quedó muy contento de mi visita, vestido ambos de clérigos, él con su hábito dominico. (CF. http://es.catholic.net/op/articulos/22758/p-antonio-royo-marn-op-una-estrella-en-la-tradicin-dominicano-tomista.html

En una cámara exácta ente igual a esa, si no esa misma, con cortinas iguales, sillón y todo lo que se ve, me recibió el sapientísimo Padre Royo Marín en el convento dominico de calle Atocha, en Madrid.

En una cámara exáctamente igual a esa, probablemente esa misma, con cortinas iguales, sillón y todo lo que se ve, me recibió el sapientísimo Padre Royo Marín en el convento dominico de calle Atocha, en Madrid.

Esa es la imagen que recuerdo de su rostro, con gruesas gafas.

Esa es la imagen que recuerdo de su rostro, con gruesas gafas.

Al Muy Rvd°. P. LLamera Fernández (CF.http://teologiaespiritual.dominicos.org/historia.aspx  http://dbe.rah.es/biografias/34926/marceliano-llamera-fernandez ) lo conocí en la Primera Semana de Teología Espiritual, celebrada en Toledo, en el salón de actos del Edificio del Seminario Mayor, Conciliar (del Concilio de Trento), del 1 al 5 de Julio de 1975. Los ponentes, o algunos de ellos, se quedaron más tiempo en el Seminario, y los alumnos que nos quedamos también, como yo, podíamos seguir hablando con ellos.


Mi persona contaba entonces con 17 años de edad, cumpliría 18 el siguiente 21 de Septiembre. El Padre LLamera era alto, enjuto, afable, le complacía evidenciar las verdades de modo que con ello ponía además expresamente en evidencia la ignorancia de los defensores de tesis adversarias. Exponía con claridad sus argumentos y conclusiones, en conversaciones privadas, o de tú a tú. Me acercaba a él muchas veces, siempre me oía, casi todo eran preguntss mías, me escuchaba con gran gentileza y respondía sin cortapisas, lo cuál me ilustraba y confortaba enormemente. Con él fue con quién más departí de entre los ponentes.

Al Muy Rvd^. y doctísimo teólogo lo conocí con una imagen suya de persona de más edad, estaba ya más flaco, pero extraordinariamente ágil y activo, aunque hablaba con cierta parsimonia agradable de oír.

Al Muy Rvd^. y doctísimo teólogo lo conocí con una imagen suya de persona de más edad, pero extraordinariamente ágil y activo, aunque hablaba con cierta parsimonia agradable.

En aquellos días conocí por primera vez cara a cara a Su Excia. Rvma. Mons. Dr. D. José Guerra y Campos, Obispo Residencial de la Diócesis de Cuenca, que tenía fama de ser el más ortodoxo, sabio, erudito y valiente de España. Sabía escribir en latín y lo hacía de vez en cuando, cuando escribìa a extranjeros clérigos mayores que no sabían español. Era “el ogro máximo” episcopal según lo veía, con vista corrupta, la gentuza democratista y protestantizada, y, por ello, resultaba objeto constante de intrigas, lazos o trampas,  desprecios, insultos, descalificaciones y ataques políticos de toda suerte, poniéndolo de tridentino, retrógrado, franquista y enemigo militante de la modernización de la Iglesia. Era la cabeza del enemigo de los enemigos internos de la Iglesia. Ya en el Seminario yo mismo y por motivos semejantes era muy hostigado, desde el Rector, a los seminaristas autóctonos de Toledo y su provincia, furibundos antitradicionalistas, antitomistas y modernos asquerosos. Se me veía, a pesar de ser tan sólo un adolescente de 17-20 años de edad, como el tomista y tridentinista, políticamente tradicionalista, el  más radical y polemista del Seminario. La persecución y programa de ataques para no dejarme ser ordenado Sacerdote y, después, para mí aniquilamiento como clérigo, ya que no pueden cancelar mi Sacerdocio y carácter ontológico Sacramental, empezaron desde mi primer año de Seminario, en el cuál, y ahora en regerencia al testimonio ulterior muy tardío del contenido de mis recientemente creados blogs, entretenidos también, con gran radicalidad y arrojo, en asuntos morales y éticos de carnalidad y concupiscencia carnal como objetos de doctrina y crítica, influido yo por la situación anímicamente traumática  en que me han puesto mis perseguidores y miserables verdugos modernos y democratistas, partidarios inconfesos de un régimen de especial tiranía encubierta, me conservaba, en el Seminario Conciliar, en perfecta castidad, cosa muy difícil para un adolescente, de sangre efervescencente, por razón de su estado biológico de chaval. Ya pueden los confabulados hacerse las imaginaciones y suposiciones que quieran, según su plan de que todos los privadamente acusados de pederastia hicieron “un mal seminario” como dados a prácticas externas libidinosas ocultas y Dios sabe qué guarradas más. En el seminario reinaba la castidad palpable en todos. No había conversaciones indecentes, ni bromas procaces, ni chanzas de referencia a deshonestidades carnales. Y eso no me lo quitan ni el Yanguas, ni su turba de “explicadores” de la génesis presuntamente pederasta de los clérigos denunciados, máxime cuando los responsables han tenido la desvergüenza y el atropello de negarse hasta a dar a conocer las denuncias a los que dicen denunciados en esta materia. No tuve un niño cerca ni un sólo minuto de aquellos años de internado en aquel Seminario, que más bien parecía un convento de clausura, ni tive el más mínimo pensamiento, deseo o gusto, por condeguir presencia alguna infantil. Después he tenido mis monaguillos en Frsuenfed y Weinfelfen. Teníamos trsto recíprocamente cariñoso, sano, honesto, sin el horror propagandístico de “la caxa de brujas” vaticana, sin el peso de las hiperbólicas sospechas de las campañas apurotanadas y fe inspiración judaizante y jufeomasónica desde los escándalos en Judeoyankilandia. Un niño no era un peligro “diplomático”, se los podía besar (yo no lo hacía) y abrazar, sin sentirse en situación de vulnerabilidad frente a una enorme persecución indiscriminada y obsesa.

La primera vez que  ví al eximio Doctor Guerra Campos fue en el corredor del cláustro cerrado con ventanales,  de la  primera planta del edificio de dicho Seminario Mayor.

Seminario Mayor, Seminario Conciliar de Toledo, corredor primera planta, cláustro cerrado con ventanales.

Seminario Mayor, Seminario Conciliar de Toledo, corredor primera planta, cláustro cerrado con ventanales. Exactamente ahï vía por primera vez al Obispo que yo casi idolatraba y casi idolatro, o sea, llegando al mäximo de cuánto mi religión me permite reverenciar y ultraadmirar a un hombre sabio y bondadoso en extremo.

Fachada del Seminario Mayor o Semi ario Conciliar de Toledo capital, Primado de España.

Fachada del Seminario Mayor o Seminario Conciliar de Toledo capital, Primado de España.

Fachada y puerta principal del Seminario Mayor, o Seminario Conciliar de Toledo, del Primado de España.

Fachada y puerta principal del Seminario Mayor o Seminario Conciliar de Toledo capital, Primado de España.

Venía con una sencilla y humilde sotana negra  y no recuerdo si exhibía Cricifijo pectoral. Sostenía una maleta y un bulto entrelargo como para un báculo. No iba con acompañante alguno. “Aquì con mis bártulos” me respodiò cuando lo saludé y pregunté cómo se hallaba. Verlo fue como ver a un Santo rsplendente venido  del Cielo, un honor y alegría inmensos, indescriptibles. Por fìn veían mis ojos a quien de niño yo escuchaba sus pláticas o conferencias televisivas en el programa ” El Séptimo Día”, espacio en que siempre aparecía él solo, sentado, de frente, visible desde el torso a la cabeza. A pesar de mi corta edad, entendía cuanto hablaba por televisión.

Su Excelencia Reverendísima Monseñor Doctor en Sagrada Teología por laOi toficia Universidad Gregoriana de Roma, Don José Guerra y Campos Obispo Auxiliar de Madrid, y despuès Resodencial, yFio esano, de la Diócesis de Cuenca, bendice la sede de TEÑelevidión Española, acompañado de Fraga Iribarne y Adolfo Suárez, dos "pajarracos", aunque Frga tuvo entonces mucho de bueno, y menos de malo que al final.

Su Excelencia Reverendísima Monseñor Doctor en Sagrada Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, Don José Guerra y Campos Obispo Auxiliar de Madrid, y despuès Resodencial, y después Diocesano, de la Diócesis de Cuenca, bendice la sede de Televisión Española, acompañado del señor Don Fraga Iribarne y el entonces Secretario generalgdel  Suárez, domovimiento Nacional Adolfo Suárez, “pajarracos”, aunque Fraga tuvo a la sazón mucho de bueno, y menos de malo que al final.

Era un genio y talento fundamentalmente tomista (CF. https://www.google.com/amp/s/manuelmartinezcano.org/2015/02/04/la-leccion-de-santo-tomas-como-intelectual-santo/amp/) (Nota muy  prolija general: https://www.pliniocorreadeoliveira.info/EA_Livro_completo/GES_EA_Parte_IV_Cap_16_final.htm)

Foto del rostro de Monseñor Dr. Guerra y Campos. La fotografïa le es muy fiel, no como otras. Lástima que no tenga buena calidad visual.

Foto del rostro de Monseñor Dr. Guerra y Campos. La fotografïa le es muy fiel, no como otras. Lástima que no tenga buena calidad visual.

En aquella semana conocí al MRP. jesuita Dr. Cándido Pozo, gran teólogo germanófilo, que sabía  la lengua alemana y la cultivaba siatemáticaente. Admiré siempre su prodigiosa inteligencia y su exactitud y profundidad científicas. En el Seminario vestía sotana y fajín, negros, de tela humilde, y era católico riguroso, tradicional pero sin exposición metódica típicamente escolástica. Era seguidor del teólogo Scheeben, de distinto pensamiento al de mi Escuela tomista. Al concienzudo profesor lo tuve, yo alumno suyo, en cursos extraordinarios, durante los dos años sucesivos que continué en el Seminario toledano. Pude conocer también al Padre ALBARO HUERGA de la Orden de Predicadores, que había escrito un libro sobre los “Iluminados” y la Santa Inquisición Española histórica, defendiéndola (y otros de documentación e investigación suya sobre el mismo tema) . A la sazón yo había asumido ya la tesis de  fondo o  base o supuesto teológico, apoyado sobre el cuál hacen mis juicios de valor sobre el Santo Tribunal, en la línea fe los RRPP Bernardino LLorca, S.J. y García Villoslada, S.J., pero mi lenguaje es mucho menos “diplomático”, es incisivo, agudo, ostensibilizador de todos los elementos implícitos en la tesis y todas sus consecuencias doctrinales, de modo que revelo toda una crudeza de realidad y pensamiento estrictamente VERDAD, que el teólogo, historiador y canonista MRP Bernardino LLorca no quiso exponer con toda su imponente fuerza marcial, antisentimentaloide, implacable, y no obstante informadora de lo que fue el más beneficioso y eficaz remedio contra la conspiración hereje y prevención contra la posibilidad práctica de guerras de religión como las que asolaron centroeuropea durante muchas décadas con inconmensurables sufrimientos y homicidios intencionados con los católicos germánicos como principales víctimas inocentes, a decenas de millares ¡Durante décadas!. Ya entendió el valor de la Santa Inquisición el famoso Padre Mariana. Escuché y vi a todos los ponentes, pero no todos me interesaron. En ese Seminario, por aquellos años, conocí al jesuita Padre de la Potterie, S.J, de la Pontificia Universidad Gregoriana, con quién departí en su idioma materno, francés y a un teólogo alemán, cuyo nombre no recuerdo ahora. Igualmente conocí al de leonino carácter, de verbo científico exacto, y un grandioso orador, Canals Vidal, excelente filósofo tomista, injustamente no recordado y apreciado cuanto  merece,  de la talla de un Cornelio Fabro. Nos dió un largo ciclo de conferencias sobre las ideas fundamentales filosóficas de Santo Tomás de Aquino y citó al Gredt como al único perfectamente atinado y riguroso completo en su manual de filosofía aristotélico tomista. Tuve de profesor al MRP. Teófilo Urdanoz, O.P., el más confuso de cuántos he escuchado, con un lenguaje deficientísimo, apenas inteligible, a las antípodas de cómo se expresaba en sus escritos, entre ellos el magno de la continuación de la Historia de la Filosofía, del MRP Frayle O.P., libros publicados en la BAC. .

Ya con tal cúmulo de escritos teológicos y durante tanto tiempo, no tiene justificación obvia racional que no hayan surgido laicos teólogos de valía. Como no la tienen que ni en latín, ni en lengua alguna, haya ni una sola mujer que en filosofía, ni teología, especulativas, pueda compararse a cualquiera de nuestros grandes teólogos, ni hortodoxos, ni herejes. Los hechos numerosos, absolutos, en tiempo integral,  con su irrebatible soberano Magisterio instructivo, rebelan que ni la mujer es igualmente apta para las altas filosofía y teología, ni los no sacerdotes no Presbíteros y no obispos (todos los sacerdotes siendo varones), están vocacionados y capacitados por Dios, para ser teólogos de precio.

A pesar de las tentativas laicofílicas no ha salido un teólogo de valía que no haya sido Presbítero u Obispo. Siempre se ha tratado de teólogos Presbíteros, y luego algunos de ellos  eran consagrados Obispos; unos pocos resultaban elevados al Cardenalato. Sucedió esto con San Buenaventura, que “no es Santo de mi devoción”; quiso el Papa hacer lo mismo con Santo Tomàs de Aquino, pero éste último murió antes de que tuviese la oportunidad práctica de ser obispo y Cardenal. Llegaron en vida viadora a esos honores los Cardenales Tomás de Vìo (Cayetano), Toledo, el hispalense parcialmente tomista De Lugo, después Zigliara, González, Mercier, y Billot S.J. (al que Pío XI le retiró el capelo cardenalicio, por el apoyo que el teòlogo dió a “L’Action Française”, muy ayudada por San Pío X). Cardenal llegó a ser, en su vejez, el suizo germánico Urs Von Baltasar, qie siguió diendo Presbítero durante su Cardenalato, un teólogo más bien literato poético que teólogo, el cuál pasaba por ser “conservador”.

Hay una excepción a medias, pero de gran profundidad y muy poco analizada en su genialidad y talento, y es Vázquez de Mella en su corta obra “Filosofía de la Eucaristía”. Es filosofía, pero tiene por referencia expresa un objeto esencial y completamente misterioso y teológico: La Divina Eucaristìa, dogma de Fe católica.

Los teólogos heterodoxos como Leonardo Boff, Karl Rahner, Schkillebeks, Küng (Presbíteto incardinado en la diócedis de Badilea) y Drevermann son todos Sacerdotes, y lo fueron Lutero, Calvino y Zuinglio, “basura inteligente” subescolástica y anticlásica, impotente ante los grandes teólogos católicos, todos sacerdotalministeriales. Algunos laicos protestantes como Bullmann fueron teólogos, pero tampoco “para tirar cohetes”.

Cuando laicos o seglares presiden foros internéticos de teología, son más papistas que el Papa, precipitados, inquisidores encubiertos, a “años luz” de los frailes inquisidores antiguos y su soberbia instrucción filosófica, teológica y canonìstica, “,in utroque jure”, y de Lugares Teológicos. Esos laicos simplicistas con ínfulas de teólogos, confunden ideas privadas y tópicos sentimentales de católicos, con dogmas de Fe, te ponen de hereje cuando se les antoja, con una ligereza que pasma, se atreven a debatir con teólogos, todos Sacerdotes Presbíterod u Obidpos que lo somos por VOCACION DIVINA REALIZADA DIRECTAMENTE POR DIOS, POR NUESTRO DIOS Y SEÑOR JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE, somos lo qie somos por insondable designio y Voluntad de la Divina Providencia.

Jamás he hallado a un seglar con quien haya podido hablar provechosamente de Sagrada Teología, salvo una vez con una niña, de unos 8 años, prodigiosamente inspirada, alemana.

La Teología sublime es privilegio exclusivo providencial divino de los Sacerdotes dichos, según prueban los hechos reiterados, contínuos y perennes. Y la mujer está, de hecho,  excluida por Dios de las altas Filosofía y Teología, con cuanto gran genio y talento especiales requieren ambas disciplinas. Parece que para algo más que para reproducir, sirven la testosterona, la gallina y sus huevos, y para algo más que para decir Misa vale el Sacerdocio Ministerial, participado por “Nos otros”, de Nuestro Dios y Señor Jesucristo.

Lo siento, Señores Santos y devotos seglares, y santas y encomiables místicas  mujeres, pero para ninguno de vosotros está hecho hacer lo que que ha sido predestinado para”otros” por Dios Soberano y Procidente

Ricardo de Perea y González, hispalense, Sacerdote de nuestro Dios y Señor Jesucristo y Su Santidad el Papa, Presbítero, clérigo católico conquense.

Acerca de ricardodeperea

Nacido en Sevilla, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes de Sevilla, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito del Señor Don Ricardo de Perea y López, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán), y pintor artístico; y de la Señora Doña Armonía y Josefina González y Valdayo, modista y sastre ( para hombre y mujer), mas principalmente pintora artística de muy temprana (desde niña) y entusiata vocación. Desafortunadamente la infortunada mujer dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato de seres humanos, el dibujo y pintura artísticos realistas y clásicos fueron su ardiente pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de su Santo favorito, San Antonio de Padua, pintura de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi amado padre, de la Piedad de Crespi. Habiéndose encomendado diariamente a nuestro Dios y Señor Jesucristo durante mrses, con su creada jaculatoria de "¡Ay mi Cristo, no me abandones", y con un Cricifijo al slcance de su vista, colocado, oor su voluntad, constantenenre delante de su lecho, fué recogido su espíritu por Nuestro Dios y Señor, en litúrgico de San José, su patrón, al que veneraba muy especialmente. Su amadísimo y amantísimo primogénito, a quien ha dejado en un mar de lágrimas, fue seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Rvmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal, a la sazón Cardenal, Obispo Residencial Arzobispo Hispalense. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (S.cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico)(S. cum laude). Ordenado de Menores por el Obispo Diocesano de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, Don José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por este verdaderamente excelentísimo y reverendísimo Prelado, de feliz Memoria, el 20 de Marzo de 1982. Delegado para España, de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., como Superior General de la Obra Pía "Pro Fratribus". Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne Doctor y Obispo católico Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro. Capellán Castrense del Ejército del Aire, por Oposición ganada, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), de la XVIII° Promoción de Oficiales de Ejército del Aire. Destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid). Luego de un año le fue impuesta la baja del Cuerpo, pero no del Ejército del Aire, como también recibió la misma baja el nº 2 de la promoción, el Rvd°. Padre Teófilo, a causa de encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 3, primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa Llaurens, hijo de un expresidiario marxista, muerto a tiros, en plena calle, por un falangista, delante de dicho hijo, según contaba el finalmente Coronel del Cuerpo Castrense del Ejército de Tierra, Rvdo.Padre Lic. Blanco Yenes, penado una vez y así postergado por dicho obispo, futuro cardenal con residencia en Roma, Prefecto, durante un tiempo, de la Congregación para el Clero. Al Padre Blanco, según contó al Padre de Perea, Estepa lo penó achacándole un romance carnal con la esposa del Capitán General de la Segunda Región Militar de España. El Presbítero que esto redacta fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco Personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial (substituto temporal del titular) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana, natal del insuperable Beethoven, cuya casa visitó con profundo deleite) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor crítico del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, cultivador ardiente de la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema literario es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de Aristóteles; éste es el primer filósofo absoluto y a la vez científico universal habido en la Humanidad, y es el mayor Maestro del Sacerdote en cuestión; Aristóteles, denominado por los Escolásticos, justamente: "El Filósofo", que lo es por antonomasia; siguen Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino (O.P.), San Juán de Ssnto Tomás, Billuart, más sún los Supremos colosalísimos Teólogos Carmelitas conocidos como "Los Salmanticenses", los dominicos Fray Domingo Báñez, el Ferrariense, Fray Domingo de Soto, Goudin, Vitoria, muy especialmente Fray Norberto del Prado y el inconmensurable Fray Santiago Ramírez, O.P. , los Eminentísimos, sapientísimos y Reverendísimos Cardenales dominicos Tommaso De Vio (de sobrenombre "Cayetano"), Zigliara, y González (Arzobispo de Toledo, Primado de España, y luego Arzobispo de la entonces más extensa Archidiócesis hispalense) ; además su profunamente admirado Fray Cornelio Fabro, el M.Rvd°. Padre Doctor Don Jaime Balmes y Urpiá; Fray Magín Ferrer, los Ilustrísimos y distinguidísimos Señores Don Ramón Nocedal y Romea, Don Juán Vázquez de Mella, Don Enrique Gil Robles, Victor Pradera, Aparisi y Guijarro, el Excelentísimo Señor Marqués de Valdegamas Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio, S.J.; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las Waffen SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, subversivos, de la judeoleninista ETA, y de la CIA del judío sionista perverso Henri Kissinger), S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra Ciudad, autor de, entre otros libros: "Qué es el Carlismo", y "Curso de Filosofía Elemental", libro de texto para el 6° Curso de Bachillerato, durante el Caudillaje), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola (con reservas) y el Doctor Usía Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, Hans F.K. Günther, Gottfried Feder, Walter Gross, el grandioso y maravillosa fuente de grandes y geniales inspiraciones Friedrich Nietsche, entre otros formidables pensadores; etc. . En Derecho Canónico admira especialmente al Consejero de la Suprema de la Santa Inquisición española, el M.R.P. Dr. Don Manuel González Téllez, así como al excelso Fray Juán Escobar del Corro, O.P., Inquisidor de Llerena; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "populista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que le dé la gana, el cuál - sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra la Iglesia Católica y Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista) - ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas honestos, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas, ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial y Cruzada Universal (1914-18 [1936-39 en España] y 1939-45), ora Caídos en combate o a resultas. Se sabe y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista). También acepta el frente común con nietschanos y protestantes tolerantes, del siglo XX y XXI, en cuanto camaradas "de las mismas trincheras de la Gran Guerra", que continuamos sólo con las armas espirituales.
Esta entrada fue publicada en Historia, TEOLOGIA., Tradicionalismo Católico. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s