Valmadián, “mis” maricones , y “mis” rameras. (Correcto d. algunas erratas el 6-2-2019.

Aclaraciones preliminares: En este blog no hay, ni ha habido, que yo sepa, “grandes mariposas machos” o lo que mi vilipendiador denomina “mariposones”, en su pasada crítica impía, despiadada, y energúmenamente obsesiva, que ha sido borrada de su foro, al quedar eliminado el tema de discusión (el tema era, ni más ni menos, que yo mismo, y lo que pienso en materias peliagudas de mi competencia Sagrada Magisterial, así como en el ámbito de las opiniones legítimas según el Derecho Natural, entendido por el tomismo genuino, y por el Magisterio solemne tradicionalista de la iglesia, siendo las mías las más extremas y más exáctamente fieles a las más crudas realidades, encubiertas por víctimas de la propaganda judeomasónica, ora personas ingénuas engañadas, ora – como este señor – deliberadamente desviantes de las verdades que le desagradan debido a la asunción de la mentalidad del enemigo.

Hay maricas en mi blog, sin la menor duda, pero superviriles y versátiles, no afeminados. De los que te cogen a un macho inferior en virilidad, y lo usan como si éste fuera hembra. Luego cambian de lado, pero presumo que para completar su expectro de sensaciones. De afeminados por amaneramiento, nada. Lejos de mostrar debilidad, son de los que, si los injuriases, te darían un bofetón que te revientarían la cara, pues son fornidos, y algunos de talante serio, marcial y enérgico. Son de acusada virilidad, aspecto ejemplar varonil y fuerzas viriles internas y externas. Los hombres de más extrema virilidad suelen ser o maricas no amanerados de afeminamiento de matices de voz, posturas y gestos, o más bien de estilo Patricio, señoriales, siendo así que, aquellos nobles máximos, aún desposados, montaban a esclavos. Se asemejan a  legionarios romanos, que normalmente vejaban del mismo modo material a vencidos en batallantas, con la diferencia de que los montados eran todos, o al menos generalmente, víctimas displicentes de aquellos actos. Creo que del insigne y sapientísimo (en gran parte muy aprovechable, como admitía el prof. Elías de Tejada) barón de Evola es útil  usar materialmente el vocablo “supervirilidad”, poniendo nosotros el significado más concorde con lo dicho aquí inmediatamente antes. Fenómeno análogo al espartano, pero más complejo y trágico, estaba extendido en Japón desde tiempos remotos (CF. Danshoku Okagami, en inglés, trad. esp. Saikaku Ihara, “Historias de amor entre samurais”, Barcelona, 1985, ed. Laertes, la reproduce la ed. Fontana. La bibliografía científica de Historia que, a propósito trae el libro, es abundante, casi toda en inglés). Lo que importa en una imagen es que el varón tenga el naturalmente adecuado aspecto propio de su sexo; lo que haga o deje de hacer fuera de posar, y que no sirva para la obtención de ella, como una foto de calidad estética, resulta indiferente al fin manifestativo de ejemplo, canon, modelo, o perfecto ejemplar de “analogado principal” de la especie lógica viril y de las cualidades esenciales externas e internas (indicadas por formas o matices corpóreos exteriores) esenciales del varón perfecto y concreto. en mi blog se trata de objetos aportados con criterios instructivos, gnoseológicos, antropológicos, artísticos y ejemplarizantes de las formas y la esencia substancial intuible a través de la imagen o “phantasma””, así como de la esencia cualitativa ideal o modélica del sujeto, incluida su forma accidental de varón. Y uso lenguaje aristotélico y escolástico. No está hecha la miel para la boca del asno, ni permítenos el Salvador echar las joyas a los cerdos, pues las pisotearán y se revolverán contra nosotros, como hacen conmigo. ¿Por qué esa reacciòn airada? Sencillamente porque los débiles exacerbados esperan, del dador, que les eche comida para cerdos, para los cuáles, y conforme a su naturaleza porcina, interesa cáscaras de patatas, sobras de comidas de humanos, y algarrobas, o bellotas, no joyas. Los cuervos son más sofisticados, les fascina lo que brilla o destella. ¡Oh cuervos emisarios de Wotan, sacad los ojos de los que os crìan! Vuestro amo y señor, cuando una vez estuvo ciego fue para padecer dolorosísima prueba, suspendido de un árbol, por tener otros ojos, que ven, más no se los ve desde fuera, o sea, hizo aquello tan extravagante para tener una especie de vista mística que da la ascética de abrazar valiente y estóicamente el suplicio, dolores grandes y largos, sostenidos con inflexible voluntad y determinación. Quien domina el dolor, domina la guerra. Así pensaban los antiguos espartanos y los expertos practicantes de Artes Marciales orientales, a cuya ascética guía y preside una mística guerrera. Por cierto, los espartanos no eran maricones propiamente dichos, pero sí “muy maricones”, en lenguaje e idea castizos populares y “groso modo”, aunque esos óptimos gierreros en extremo viriles  aceptaran los permisos castrenses, con el fin de visitar a sus respectivas esposas, “yacer” con ellas, y fecundarlas, para obtener prole y perpetuar su raza, patria y nación. ¿No es entonces decoroso citar sus virtudes y representarlos en imágenes y fotos artísticas ilustrativas, reveladoras de posturas y actitudes marciales o bélicas, así como exponerlos en su faceta sensual de intensificación de su virilidad, por reduplicación, abstrayendo de consideraciones de moralidad confesional de una religiòn que no era la suya, y que enseñando ideales sobrenaturales, no puede impedir ni negar que las estructuras naturales de los cuerpos y las mentes humanas, de Natura obviamente animal, admitan procederes carnales de distintos ayuntamientos y acoplamientos, jamás entonces vistos ni usados cual obstáculo al matrimonio, la còpula naturalmente perfecta, la procreación, la recta familia y los deberes de paternidad?. No me corresponde a mí, sino a Dios, juzgarlos, decìa el Papa Francisco I, no nos compete juzgar sus conciencias, más aún siendo gentiles, cuya vida transcurrió siglos antes de la Encarnaciòn del Verbo Divino. ¿Acaso habían de hacerse judaístas?. Si dice Jesucristo que Dios mismo dió su aquiescencia a la poligamia del Patriarca Abrahám, y otorgó licencia moral al repudio de la esposa,, y explica que así hizo Él, por la dureza de corazòn de aquellos primitivos, animalescos o rudos ¿Nos atreveríamos a acusar a Dios Padre y Soberano Absoluto, Infinito y Supremo, de haber dado permiso positivo a actos y estatutos jurìdicos “contra Natura”? Que no eran plenamente naturales dichos instituciones religiosas judáicas, procedimientos y comportamientos carnales, divinamente autorizados, lo revela Él, Jesucristo, cuando señala que no era así al y desde el principio, es decir, en estado natural perfecto, que el Salvador juzgó oportuno reinstaurar. No plenamente natural ¿Es antinatural? Si lo es, entonces Dios se contradice, y autoriza lo que prohíbe por vía de la naturaleza humana que ha creado y cría, o sea, lo que prohibe su Ley Divina Eterna en su parte Natural de aplicación a los hombres en cuanto tales y criaturas divinas. Actos naturales imperfectos ocasional o accidentalmente autorizados por Dios no pueden ser antinaturales, pues Dios no se contradice, ni puede hacerlo; por ello sujetó la mano con el puñal que Abrahán tenìa alzada para sacrificar cruentamente a su hijo Isaac (no Ismael, como afirma herética y mendazmente Mahoma), porque aquel abominio potencial e inminentemente parricida era aberración evidentemente antinatural.

Cuerpo del opúsculo:

Poco antes de mi exclusión y bloqueo (hasta para leer algo desde mi terminal electrónico) en el foro hispanismo.org, a mucha mi honra en cuanto hónrome dello y huélgome a la par, Valmadián me increpaba reprochándome, escandalizado, que en mi blog había “mariposones” y rameras, como si no se los pudiera hacer ver, ni siquiera cuando no se los trae a colación por motivo de aprobación alguna de sus respectivos condición tendencial carnal y oficio venéreo, o se los reporta reprobando sus excesos. O sea, que si hay un bellísimo ser, que es modelo artístico, publicitario, de alta moda, modélico deportísta y gimnasta experto, y hablo en dual, de ellos y ellas, si resulta que alguno de esos especímenes humanos es meretriz o “mariposón” ( o sea, maricón de ademán afeminado), no se puede ni presentar su imagen, y es lícito sólo mencionarlos para hablar exclusivamente de su defecto, deshonra, o vicio, sin jamàs tener en cuenta ni las más valiosas cualidades que tenga, ni las proezas que hayan realizado, ni la belleza que los adorne y los destaque sobre la fea muchedumbre que nos circunda.

Le respondí que también nuestro (bueno, el Mío, no el suyo de su idea) Señor Jesucristo también habló con (peores que mancebas) adúlteras, y de rameras poniéndolas además por delante de los fariseos, que es como decir, por delante de los judíos, que en masa seguían a los fariseos. Me faltó añadir que se trataba de estar por delante hacia el Reino de los Cielos, ni màs ni menos, hasta el punto de que por el camino al Paraíso Celeste, los fariseos recibieron tan reiterada y gravísima condena del Hijo de Dios, que parece que el Supremo Juez Dios encarnado les vaticinaba que les negaría la entrada a dicho Reino. No así a las meretrices.

Una de las mejores fotos del bellísimo rostro de Kim Bassinger joven. ¿Qué hacer? ¿No mirarlo, porque lo reportado la portada de la infame revista Play Boy? ¿Abstenerse de contemplar ese rostro, esa belleza extrema, por prejuicios sectarios o de fanatismo estúpido y puritano o apuritanado? ¡Mira la faz de la espléndida mujer aria nòrdica occidental, e ignora las letras que lo circundan, y el título de la revista donde aparece. Estas circunstancias son accidentales e insignificantes respecto del fin intencional, y el de meta práctica que ha de proponerse y perseguir el esteta y el hombre sereno y equilibrado natural deseoso de no privarse de tan noble deleite.

El escándalo que daba Jesucristo a los judíos era constante, conversando Él con “pecadoras” de toda suerte, dejando incluso que lo tocasen, besasen sus Divinos pies y los enjugasen con las lágrimas de las notorias deshonradas. Adivinando los malos pensamientos de su anfitriòn ocasional, le espetó : (en metalenguaje): Oye, piensas mal de mí porque me dejo acariciar por una puta, o pecadora, que me bese los pies y los moje con sus lágrimas; pero has de saber que ella hace más que tú invitándome tú a tu casa, sus actos son más amorosos, extremos, atrevidos, sin rubor alguno, sin prejuicios, venciendo toda vergüenza, y yo la dejo hacer algo tan íntimo, tocarme mis pués desnudos, acariciar y besar mi piel, mojarla con algo también tan íntimo como sus propias lágrimas. Se lo consiento de buen grado, porqur aprecio su arrojo, su voluntad y sentimiento de amor que me adora, cariño que pongo en su corazón pues eso me place, y la vehemencia de su amor puro espiritual hacia Mí, a pesar de que para otros tenga libídine, u otros sentimientos o sensaciones, que Yo, que veo en las mentes, todo cuánto hay en ellas, y todo lo que no piensan ni sienten en cada momento, sé que no usa Conmigo.” ¡Qué Grande, verdad! Hay que ser o hacerse, o que Dios lo haga a uno : grande, para poder imitar la actitud del Divino Salvador. Adoptaba comportamientos súmamente escandalosos para el común de los mortales, y eligió el mayor de los anticonvencionalismos, el más agudo de los escándalos, ni más ni menos que cuando definía el misterio eucarístico de la Sagrada Comunión Sacramental, diciendo que era de necesidad para entrar en el Reino de los Cielos, comerse al Divino Orador, masticar su carne y beber su Sangre (“sic”). Y, cuando le preguntaban, para excusarlo, por si hablaba figuradamente, en vez de rectificar y suavizar el lenguaje, aclarando, por ejemplo, qué tal “Antropofagia” se haría en forma externa de pan y vino, se reafirmó con las mismísimas palabras de “carne cruda” y “masticarla”, como requisitos para obtener la Vida Eterna feliz. No rectificó, se ratificó. El cerdo Lutero siguió sin querer entender; y lo llamo cerdo, con perdón de los simpáticos gorrinos que no tienen culpa, ni mácula espiritual; lo llamo cerdo, porque cerdos llamó a obispos católicos no por alguna guarrería de ellos, sino por ser católicos y Obispos. Y para más que guarro él, y doblemente sacrílego, pues no tuvo un desliz con una monja, sino que, traicionando los Votos monásticos de castidad celibataria, se ayuntó establemente con la monja, se montó una ceremonia que dijo ser casamiento, fornicó con la mujer y tuvo hijos de ella. Castigólo Dios muy duramente haciéndole padecer profundamente de por vida la muerte de su más querido vástago. ¿No hubiese sido menos malo, menos deshonroso yacer con manceba, y aún con unas cuantas en lecho redondo, o donde fuese, incluso en plena plaza pública, que escoger a una monja pervertirla con su herética “Reforma”, llevarla  a quebrantar sus sagrados votos y meterle la verga de un monje que hacía lo propio con los solemnes votos que lo hicieron miembro consagrado de la Orden Agustiniana? Falo Falo de un Sacerdoteentrsndo por la vulva y vagina de una monja, y esto muchas veces y con sendas eyaculaciones y vertido de humores venéreos. ¿Y qué? ¿Acaso lo reprenden siquiera los católicos yeyés? ¡Nada de eso, en vez de llamar las cosas y actos por su nombre, si escandalizarán por la exactitud descriptiva de mis palabras, y “se rasgarán las vestiduras” porque hablo de rameras y maricas, cuando se me antoja útil, y los muestro en cueros, si me place porque – aparte su vida profesional, o privada – tengan cuerpos perfectos, de espléndidas y armoniosas proporciones que los hacen idóneos para la contemplación estética y el Arte Supremo de nuestro Clasicismo Ario y Católico “Renacentista” (en sentido habitual, no mío, del término), Barroco y Neoclásico. ¿Y quién me increpa? ¿Un judío? ¿Un calvinista puritano? ¿Un Luterano, un Protestante? ¿Un Católico conscientemente antitradicionalista? No, queridos lectores, que tanto osais en leer mis pertrechos de guerra espiritual de Civilización, No, me censura uno que se proclama Carlista, defensor de la recta doctrina y exégeta fiel del pensamiento filosófico/político del Gran Carlista y Maestro supremo de Carlistas, Vázquez de Mella y Fanjúl. Un aristócrata de estirpe nobiliaria, pero menospreciados del linaje. Un profesor o catedrático universitario graduado en varias disciplinas científicas y de Humanidades, pero….

… ¡Pero… ! 

¡NI EN FILOSOFIA, NI EN TEOLOGIA! Oh, camaradas y correligionarios, cuán embarazoso y desagradable es tener que decir a tan bien situado académico, versado en asaz espirituales especialidades: “¡Zapatero a tus zapatos!”.

Si el Salvador no excluyó ni la proximidad, ni la presencia, ni dicho contacto y trato íntimos de una mujer “pecadora pública”, e hizo eso, porque era menester, o al menos justo y probo, poner de manifiesto, dejar que se ejercieran, virtudes, o actos excelentes, de valía de quienes hacían o habían hecho habitual y ostensiblemente cosas vergonzosas ¿Por qué no puedo yo, Sacerdote suyo, hacer lo mismo, seguir su mismo criterio, el de Quien nos manda: ¡Aprended de Mí!?. Tanto me fastidia el puritanismo, apuritanamiento, mojigatería e iconoclastastismo hereje, que pongo desnudos “hasta en la sopa”, en artículos donde no cabe esperar encontrarlos. Póngolos en los aposentos de mi difunta queridísima, catolicísima y fervorosídima Madre, Pintora Artística clasicista realista de vocación desde niña. En su dormitorio, donde expiró delante de un cuadro del Siglo XVII (que ya no tengo), de San Antonio de Padua, su Santo favorito, y al lado de un enorme óleo de La Piedad, pintado por Rafael Rodríguez, q.e.p.d., y mi difunto y querido padre, también Pintor Artístico de profesión, en lugar del San Antonio he puesto un enorme retrato de mujer de cuerpo entero, desnuda, posando de espaldas, pintado por el primer Catedrático de Pintura Artística de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad hispalense, muy amigo mío, del que mi Madre decía que era mariquita, pero parece que hombre no de esos, sino sólo un poquitín afeminado o muy delicado y suave en las formas, amabilísimo, educadísimo, pacificísimo, católico y al que no le veía yo indicio alguno ni de la más mínima carnalidad, ni desviación: el distinguido Sr., magnífico pintor, D. Juán Antonio Rodríguez, hijo de DonDon B Rodríguez, y hermano de Rafael…, pintor de los frescos de la basílica de la Macarena, en mi Híspalis. No digo el nombre de la modelo, pero sí que mostraba el mismo cuerpo que mi Madre. Y más y más desnudos, aposéntanse e ni humilde morada, incluidas copias de los dibujados por mi Padre.

Mi avejador me llamó asqueroso libidinoso, y osó, repetírmelo, tras responderle que, padeciendo prostatitis crónica, a veces aguda, desde mis veinte años de edad, y tomando ahora fármacos analgésicos potentes, no me era difícil observar continencia, ni permanecer sereno, sin posibilidad espontánea de libídine. Prueba a tomarte el opiáceo Tramadol, 100 mgs., Paracetamol de un gramo, y antiinflamatorio diclofenaco también de 100, y que ponga su hermoso cuetpo desnudo delante tuya y a tu consentido alcance tu Venus, o Adonis, favoritos, según seas lector, o lectora, … A ver si te entran ganas de meterle mano, o entretenerte en “delectación morosa”, encima con prostatitis, que se sabe te torna doloroso el ejercicio plenamente eficaz de marras. ¿Usar lubricidad viendo fotos de desnudos apetitosos? Me resultaría cruel, es como calentar motores para frenarlos en seco antes de echar a andar. Mejor admirar las bondades, perfección del cuerpo tan bien creado y criado por el Supremo e infinitamente Inteligente y honesto Hacedor.

Además ¿Que me importa si viene o no apetito carnal? ¿Con no echarle cuenta y concentrarse en la contemplación intelectual y sentimiento estéticos, tiene uno bastante, y pónese a salvo de lo que tanto disgusta al apuritanado.

También le escribí, pero no sirvió, que veo desnudos desde antes de cumplir un año de edad, conservando desde mis dos años de vida, memoria de ésta. Recuerdo, tengo en mi mente las imágenes, que mi Padre me sentaba en su brazo izquierdo, delante del caballete, mientras pintaba con su mano derecha. Me quedaba embobado, quieto y en silencio, durante horas, fascinado con ver cómo prodigiosamente, del pincel, o los difuminos,y lápices, primero salían líneas e imágenes ininteligibles para mí, un caos, garabatos, y, de pronto, como por encanto, surgían bellas formas, ojos, destellos de vida en éstos, rostros, retratos de realidades, que iban apareciendo como salidas milagrosamente de una confusa maraña de líneas y manchas. Era como ver a Adán emerger del amasijo de barro y devenir una estatua viviente.

 Cómo entonces mi queridísimo padre, profundo gran Admirador del Caudillo, era copista del museo de Bellas Artes de mi Urbe hercúlea, me llevaba muchas veces, de niño, a ver los cuadros de Murillo, Zurbarán y otros colosos, que, en sus pinturas de notable realismo, algunos ponían gente encuero, con las vergüenzas bien visibles. Natural y bueno y nada turbador para mí, desde mi más tierna infancia.

Ni por esas se arredraba el Valmadián, seguía acusándome de repugnante lúbrico. ¡A hacer puñetas¡ “Honi sois qui mal y pense”.

C  AE S  A  R  .

 

 

 

Acerca de ricardodeperea

Nacido en Sevilla, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes de Sevilla, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito del Señor Don Ricardo de Perea y López, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán), y pintor artístico; y de la Señora Doña Armonía y Josefina González y Valdayo, modista y sastre ( para hombre y mujer), mas principalmente pintora artística de muy temprana (desde niña) y entusiata vocación. Desafortunadamente la infortunada mujer dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato de seres humanos, el dibujo y pintura artísticos realistas y clásicos fueron su ardiente pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de su Santo favorito, San Antonio de Padua, pintura de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi amado padre, de la Piedad de Crespi. Habiéndose encomendado diariamente a nuestro Dios y Señor Jesucristo durante mrses, con su creada jaculatoria de "¡Ay mi Cristo, no me abandones", y con un Cricifijo al slcance de su vista, colocado, oor su voluntad, constantenenre delante de su lecho, fué recogido su espíritu por Nuestro Dios y Señor, en litúrgico de San José, su patrón, al que veneraba muy especialmente. Su amadísimo y amantísimo primogénito, a quien ha dejado en un mar de lágrimas, fue seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Rvmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal, a la sazón Cardenal, Obispo Residencial Arzobispo Hispalense. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (S.cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico)(S. cum laude). Ordenado de Menores por el Obispo Diocesano de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, Don José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por este verdaderamente excelentísimo y reverendísimo Prelado, de feliz Memoria, el 20 de Marzo de 1982. Delegado para España, de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., como Superior General de la Obra Pía "Pro Fratribus". Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne Doctor y Obispo católico Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro. Capellán Castrense del Ejército del Aire, por Oposición ganada, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), de la XVIII° Promoción de Oficiales de Ejército del Aire. Destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid). Luego de un año le fue impuesta la baja del Cuerpo, pero no del Ejército del Aire, como también recibió la misma baja el nº 2 de la promoción, el Rvd°. Padre Teófilo, a causa de encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 3, primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa Llaurens, hijo de un expresidiario marxista, muerto a tiros, en plena calle, por un falangista, delante de dicho hijo, según contaba el finalmente Coronel del Cuerpo Castrense del Ejército de Tierra, Rvdo.Padre Lic. Blanco Yenes, penado una vez y así postergado por dicho obispo, futuro cardenal con residencia en Roma, Prefecto, durante un tiempo, de la Congregación para el Clero. Al Padre Blanco, según contó al Padre de Perea, Estepa lo penó achacándole un romance carnal con la esposa del Capitán General de la Segunda Región Militar de España. El Presbítero que esto redacta fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco Personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial (substituto temporal del titular) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana, natal del insuperable Beethoven, cuya casa visitó con profundo deleite) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor crítico del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, cultivador ardiente de la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema literario es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de Aristóteles; éste es el primer filósofo absoluto y a la vez científico universal habido en la Humanidad, y es el mayor Maestro del Sacerdote en cuestión; Aristóteles, denominado por los Escolásticos, justamente: "El Filósofo", que lo es por antonomasia; siguen Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino (O.P.), San Juán de Ssnto Tomás, Billuart, más sún los Supremos colosalísimos Teólogos Carmelitas conocidos como "Los Salmanticenses", los dominicos Fray Domingo Báñez, el Ferrariense, Fray Domingo de Soto, Goudin, Vitoria, muy especialmente Fray Norberto del Prado y el inconmensurable Fray Santiago Ramírez, O.P. , los Eminentísimos, sapientísimos y Reverendísimos Cardenales dominicos Tommaso De Vio (de sobrenombre "Cayetano"), Zigliara, y González (Arzobispo de Toledo, Primado de España, y luego Arzobispo de la entonces más extensa Archidiócesis hispalense) ; además su profunamente admirado Fray Cornelio Fabro, el M.Rvd°. Padre Doctor Don Jaime Balmes y Urpiá; Fray Magín Ferrer, los Ilustrísimos y distinguidísimos Señores Don Ramón Nocedal y Romea, Don Juán Vázquez de Mella, Don Enrique Gil Robles, Victor Pradera, Aparisi y Guijarro, el Excelentísimo Señor Marqués de Valdegamas Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio, S.J.; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las Waffen SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, subversivos, de la judeoleninista ETA, y de la CIA del judío sionista perverso Henri Kissinger), S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra Ciudad, autor de, entre otros libros: "Qué es el Carlismo", y "Curso de Filosofía Elemental", libro de texto para el 6° Curso de Bachillerato, durante el Caudillaje), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola (con reservas) y el Doctor Usía Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, Hans F.K. Günther, Gottfried Feder, Walter Gross, el grandioso y maravillosa fuente de grandes y geniales inspiraciones Friedrich Nietsche, entre otros formidables pensadores; etc. . En Derecho Canónico admira especialmente al Consejero de la Suprema de la Santa Inquisición española, el M.R.P. Dr. Don Manuel González Téllez, así como al excelso Fray Juán Escobar del Corro, O.P., Inquisidor de Llerena; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "populista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que le dé la gana, el cuál - sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra la Iglesia Católica y Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista) - ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas honestos, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas, ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial y Cruzada Universal (1914-18 [1936-39 en España] y 1939-45), ora Caídos en combate o a resultas. Se sabe y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista). También acepta el frente común con nietschanos y protestantes tolerantes, del siglo XX y XXI, en cuanto camaradas "de las mismas trincheras de la Gran Guerra", que continuamos sólo con las armas espirituales.
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