La plaga gay, el mariquismo, y una hipócrita sociedad carnal moderna y oficialmente católica de profesión de Fe, pero de ” No ver la propia joroba”, mayor aún que la que crítica y por la que se escandaliza. Versión del 16-6-2019.

 

Blasón de Su Eminencia Reverendísima y Alteza César Boba, conocido por Cesare Borgia, Cardenal de la Santa Iglesia Romana, entre cuyos demás títulos hállanse los de Príncipe de Andria y Venafri, Duque de Urbino y Camerino, Conde de Dyois y Señor de Imola, Forli, Sassoferrato, Fermo, Fano, Cesena, Pésaro, Rímini, Faenza, Montefiore, Sant’Arcangelo, Verucchio, Catezza, Savignano, Meldola, Porto Cesenatico, Tossignano, Salaruolo, Monte Battaglia, Forlimpopoli y Bertinoro, Duque de Valentinois, Duque de La Romagna, Capitán General de los Ejércitos Pontificios de Su Santidad el Papa.

OPÚSCULO CRITICO MORAL CATÓLICO EN FORMA DE MISIVA AL INSTRUIDO, VALIENTE Y EXCELENTE ESCRITOR ARGENTINO “The Wanderer” y a algunos de sus comentaristas, sobre el tema “La mancha” negra, la “plaga del lobby gay” en Argentina.

Queridos Compatriotas Tradicionalistas Católicos de “The Wanderer”, del otro lado inmenso de nuestro Ocèano:

En mi blog hago una severísima censura contra la ideología y movimiento gays,  https://ricardodepereablog.wordpress.com/2016/04/04/la-ideologia-gay-es-intrinsecamente-contraria-al-homoerotismo-de-la-antiguedad-clasica-de-los-pueblos-arios-a-la-moral-cristiana-y-al-tratamiento-catolico-sacramental-y-disciplinar-de-la-iglesia/     pero el gaycismo no es el mariquismo, ni simple mariconeo, (propio: entre maricas; o impropio: entre gente normal que hace alguna excursión a prácticas eventuales homoeróticas, por curiosidad morbosa, variedad de sensaciones, o vete a saber por qué).

El término mariquismo, no es de chanza, sino rigurosamebte técnico y lo he creado por necedidad conceptual y básica científica. Lo demuestro: El mariquismo es un tipo particular definido estricto de homoerotisno, que no comoarte otros honoerotismos, ni se ideologiza y consolida en el sistema gnoseológico filodófico y pseudopsicológico “gay”, que técnicamente denomino gaycismo, éste último reivindicativo de igualdad de licitud ética con el heteroerotismo teórico y práctico y con el bierotismo llamado comúnmente bisexualidad; además reivindicativo de los mismos derechos para el homoerótico que para el heteroerótico en materia jurídica de ayuntaniento y grupo familiar, pervirtiendo el concepto y la realidad del matrimonio, en cusnto amplía la comprendión conceprual del térnino matrimonio, negando la genuibidad exclusiva del matrimonio heteroerótico, o heterosexual.  El mariquismo es la idea de una inclinación del apetito carnal orientada, en un vsrón, hacia individuo también varón, mas la idea de la intención consentida de practicar satisfaciendo dicho apetito en el sentido dicho. No tiene interés erótico por la fémina humana, y, por tanto, es indiferente a todo lesbianismo y a la mitad que de la bisexualidad incorpora a la fémina como objeto de apetito carnal. El lesbianismo es otro tipo de homoerotismo particular estricto y cláuso como el mariquismo. No siempre es reivindicativo de licitud moral de su práctica correlativa propia.

Ahora bien, la mayor parte de los a sí mismos considerados heterosexuales, y juzgados tales por casi todos, es homoerótica, de un homoerotismo  tremendamente soslayado y juzgado como ajeno a los sujetos de esa gran mayoría. Se trata de la afición profunda que heteroeróticos sienten por el lesbianismo como instrumento de placer carnal de ellos que, a su vez, no se sienten atraidos por libidinosamente por varón alguno. La participación de varomes de ese tipo, en actos lesbianos, los hace obviamente homosexuales, de un tipo determinado de homoerotismo de factura extrínseca a ellos, pero de efecto íntimo mental de ellos. El lesbianisno y su práctica forma parte del erotisno de dichos varones, tienen ese homoerotisno especial y dentro del erotismo de ellos, por cuanto no son perfectamente ni heterosexuales, ni heteroeróticos. Al heterosexual y heteroerótico puro, sin mezcla de otras formas de erotismo, repugna el acto lesbiano, que una mujer meta mano a otra. Puede abstraer de que sea una mujer la que cáusa placer carnal a otra, y fijarse exclusivamente en éste, pero lo que le agrada rs qie sea un varón el que complace venéreamente a la hembra. Resulta pués, hipócrita en psrte y grave, que desprecien a los maricas por ser homoeróticos, y no se percaten o no reparen, o no quieran reparar en que no son varonrs de perfecta y cláusa virilidad, son homosexuales de otro tipo distinto al que desprecien, y lo desprecian no por ética de perfección natural, que no la tienen, sino porque les repele el fenómeno de hombre con hombre en acto libidinoso o carnal. Al final es cuestión de gustos, poniendo el gusto particular y arbitrario cual criterio de ética, o de moral. A las mujeres de perfecta inclinación de su líbido repugna ver mujer con mujer ya se sabe cómo, y que una mujer las mire o toque con lujuria, la que no sientes hacia hembra alguna, pero sí a algún varón de su agrado.

En cuanto a gustos es perversión el fenómeno que pocos desprecian y les disgusta sobremanera. Y no es que no sea natural sentir placer por actos de intensificación de la feminidad, en procedimientos de reduplicación de la práctica venérea femenina. Es que no es perfectamente natural, hay desviación, elemento que resta a la perfección que es la modélica, y no contiene desviación alguna del recto uso, del acoplamiento de estricturas complementarias de adecuación pura, simple, entre varón y hembra.

Personalmente, y esto lo digo por curiosidad de mis lectores, siento gran asco por la práctica lesbiana y por la mente de varones que incorpora dicha práctica, en cuanto contemplada ésta por aquélla, o con rebujo del varón con dicha práctica. He dicho curiosifad, pirque la ética no es gustos, ni repugnancias arbitrarias, o justificadas, no es sensaciones particulares o puras emociones de libre o caprichosa elección. Es ontología verdadera y coherencia de los actos humanos voluntarios y libre albedrío con la ontología conocedora de la realidad de una única Naturaleza no hecha ni preordenada por bosotros los individuos humanos, constituidos primaria y primordialmente no por nosotros, que formamos parte de ella y nos hallamos por ello necesariamente sujetos a sus leyrs generalrs intrínsecas que tampoco hemos instituido nosotros.

No es ético: desde presupuestos no éticos o naturalmente ilícitos y mezquinamente parciales, criticar y condensr otros procederes y estados imperfectos, o éticamente ilícitos pero tales según otros presupuestos intelectiales y naturales distimtos y perfectos. No es legítimo, y es hipócrita que un homosexual de cierto tipo condene comportamientos homoeróticos de otro tipo, simplemente porque bo son de su tipo o no le gustan. Y es esta la situación en que se halla casi toda nuestra sociedad moderna intolerante, a la que pertenecen fementidos tradicionalistas que creen sentir católicamente, pero obran con la mayor desfachatez, inautenticidad e hipocresía. Casi tido el resto es el de los libertimos en tolerancia de juicio en esta materia ética. Les da igual y valoran igual cualquoer proceder, desde la orgía, hasta el adulterio, desde el lesbianismo hasta el gaycisno. Finalmente están los demasiado severos que no contenplan la existenxia de impulsos irresistibles a la voluntad contraria de sus sujetos, y los que piensan que un chaval que se masturbe oorque “no puede más” merece el infierno, sufrir terriblemente durante toda la eternidad. Un pico de benigbidad y de sentido común y altruisno no vendría mal a éstos. Hasta qué ounto la pasión puede y es arrebataora en uno u otro sujeto no suele saberlo nadie más que qyien lo vive en orimera persona, o lo padece. Y tampoco vale lo que argumenta el vulgo de que “hay quien nace, y quien se hace”, y que los unos son dispensables, y los otros execrables y hay que castigarlos con dureza y saña.

En ni caso he optado pir ser prudente en el juicio, y no andar de fiscal categorístico de la carne en todas sus veleidades, según cuáles, porque lo que más me oreocupa es que los niños nazcan y sean bien criados. Meterse a saber quién y como se masturba, o con qué mano y de quién, y espiar oor las cerraduras de las alcobas, y andar detrás de los que no obstante hacen menos y menos grave que sus vigilantes obsesivos es indigno. Desde luego lo es especialmente de los Sacerdotes y clérigos. Tenenos el confesionario al que acide libremebte quien quiere movido por Dios, ni somos perseguidores, ni nos metemos, por propia iniciativa y deseo particular en calzones y bragas ajenos.

En realidad escribo de estas cosas bajo cierto tráuma, pir haber sido víctima de persecuciones nefandas en este asqueroso terreno. Pero, ya que escribo, completo los escritos que, en circunstancias diversas nías quizás no hubiese siquiera excogitado. Haberme hallado atacado por norbosis hupócritas me ha hecho reaccionar, mas parece evidente que, sin provocación, no habría reacción, y, en parte para mi pesar, ni espíritu es marcial, acude al torero cono toro bravo, mi adniradísimo y amadísimo animal del que ojalá saquenos algún día al Uro, mi gran bestia maravillosa, que, de existir aún, me habría quitado el aliento y tal vez parado el corszón, con tan sólo mirar yo su altiva viva testud.

Los actos homoeróticos los Sacerdotes Ministeriales, Ministros Sagrados de Nuestro Dios y Señor Jesucristo, los hemos oído en confesión no pocas veces, y os sorprendería cuántos penitentes tienen apariencia viril, normal, nada de afeminados. Les hemos impuesto una penitencia, por o general suave, de rezos, como para pecados similares, de otras desviaciones como la masturbación, la cópula rectal entre hombre y mujer, etc. , si bien, a parte de la sodomía estricta, hemos dado por lo general mucha mayor importancia a la fornicación, también por sus posibles consecuencias directas (prole sin padre y madre casados), y por su posible asesino efecto indirecto: el aborto deliberado, el peor de los asesinatos.
Hemos sido bastante suaves, creo que demasiado, con el abuso carnal dentro de la cohabitación matrimonial. Los Santos Padres, algunos no tánto, ponen de nefando el pecado de la sodomía, que no es sencillos actos homoeróticos superficiales o sin retropenetración. Pero el caso es que muchos, muchísimos, la inmensa mayoría de los honrados y matrimonialistas, católicos como se debe ser, sin embargo no se ve su propia joroba, que es mucho mayor que la de los maricones, porque abusan del tálamo matrimonial de un montón de maneras asquerosas, y meten “retroactivamente” casi tanto como se dice que lo hacen los moros, también como prevención anticonceptiva, sin condón, ni píldoras. Ahora bien ¿Qué es más grave, ya que el tema es de mancha? ¿Divertirse entre machos, entre lesbianas, o entre orgiásticos, solteros todos y todas ? ¿ o profanar un vínculo matrimonial sacramental y conculcar la moral íntima de una relación sagrada, sacramentaria? .  Y, a veces es peor el falso remedio, que la enfermedad: “Muerto el perro, se acabó la rabia” : No se casan, y listo, a joder los ayuntados, las llamadas “parejas de hecho”. Ya ni se llaman a sí mismos recíprocamente : ” novios”. Al amancebado la compañera de cama lo nomina “mi pareja”, y viceversa. Me gustaría llamar “colleras” a tales parejas, más tengo el bastante respeto por los animalitos gracias a Dios irracionales, para que me atreva a ultrajarlos poniendo el nombre de sus hermosos e inocentes emparejamientos, al libertino de los humanos.
Y como eso, el adulterio estable, y el simple de canitas al aire, de desposados. No es que los adúlteros se tomen un asueto ilícito sin más, es que en ello y por ello traicionan a las respectivas esposas, a quienes ocultan la traición y engañan fingiendo que no ha pasado nada. En cuanto al adulterio de las nujeres fértiles, éstas pueden hacerle un regalito al marido, un hijo no de él, y la ocultación de la bastardía a dicho marido, o la mentira de que tal esposo es el padre natural del vástago. Mas ya si hablamos de divorciados que se creen con  el derecho de comportarse como adolescentes jadeantes, para entregarse a las efervescencia de la carne con la tipeja o tipejo que les guste, es el colmo: ¿De verdad puede compararse su nefandísimo proceder, con el de los maricas solteros? 
Otra cosa son los gaycistas y los que proclaman que el matrimonio gay es verdadero, contrato válido y una forma legítima natural de ayuntarse, como la normal entre macho y hembra. Y se encierran en ese círculo artificial, deshonesto y cláuso. De eso hablaba San Pablo cuando criticaba ese tipo de libertinaje, creo que no tanto porque uno se desvíe así o “asao”, sino porque es antinatural, estéril y contrario a hacer Patria, es entregarse a prácticas cuyo hábito consolidado y absolutizante es obstáculo a la realización de la unión natural con potencialidad fecundante y procreativa. Que indivifuo soltero, varón, o hembra, excite y se excite y solace algunas veces con uno, o una, … que lo haga de vez en cuando con otra persona igualmente soltera, volviendo luego a su vida de gente normal, no creo, sinceramente, que alarma a San Pablo, en ese tema; en cambio el hábito, la costumbre, de que se ENTREGUEN el uno al otro, o la una a la otra, y haciendo eso impedimento mental y también uno externo constante contra el matrimonio auténtico y las prácticas de uniones fecundas, eso sí lo preocupó, y eso sí es lo preocupante, excursiones esporádicas a parte, que no creo fuese el fenómeno, de tradición griega y romana paganas a que no se refería en las especificidades de aquél, sino al particular hábito pagano que veía como un peligro y un obstáculo a la sana y fecunda complementariedad sexual, materia sobre la que se realiza un Sacramento.
Francamente, aunque soy tradicionalista, no creo que un chaval o chavala que se masturbe, impelido/a por el impulso irrefrenable de su sangre jóven e hirviente ofenda tan terriblemente a Dios, a Quien no desea molestar, que se vaya directo al Infierno, si tiene la desventura de morir tras vaciar la jeringa, o la górgola respectivamente. Tocamientos entre colegas, demasiado curiosos, o calentones porque vean juntos, o juntas, una película obscena, no es como para rasgarse las vestiduras,  al menos tánto o màs que ante el hecho se estar casado un sujeto y hacer él (él, o ella) piruetas indignas contra la posibilidad de fecundación y procreaciòn, y contra los preceptos y la rectitud de un vínculo matrimonial, y la responsabiliad ética y moral, completa, de tener prole dentro y no fuera del matrimonio.
Mejor no nos metemos a averiguar ni a espiar qué hace cada cuál. Ya se encargan los gays de mostrarse y presumir y dictar su pseudoética que prohíbe hasta que se les critique, en materia ética y moral, y procuran que se trate como delincuente al crítico, acusándolo de discriminador, ofensivo y difamador del “marica perfecto”. Esa es la plaga. Lo demás son defectos, fallos, desviaciones y abusos, pero como los hay en materia mucho más grave, como la del quinto mandamiento.

César Borja (pseudónimo, “In memoriam atque honorem triplicis Principis: Ecclesiae, Saeculi, et Militiae).

El Canín de Santo Domingo.

 

Acerca de ricardodeperea

Nacido en Sevilla, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes de Sevilla, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito del Señor Don Ricardo de Perea y López, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán), y pintor artístico; y de la Señora Doña Armonía y Josefina González y Valdayo, modista y sastre ( para hombre y mujer), mas principalmente pintora artística de muy temprana (desde niña) y entusiata vocación. Desafortunadamente la infortunada mujer dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato de seres humanos, el dibujo y pintura artísticos realistas y clásicos fueron su ardiente pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de su Santo favorito, San Antonio de Padua, pintura de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi amado padre, de la Piedad de Crespi. Habiéndose encomendado diariamente a nuestro Dios y Señor Jesucristo durante mrses, con su creada jaculatoria de "¡Ay mi Cristo, no me abandones", y con un Cricifijo al slcance de su vista, colocado, oor su voluntad, constantenenre delante de su lecho, fué recogido su espíritu por Nuestro Dios y Señor, en litúrgico de San José, su patrón, al que veneraba muy especialmente. Su amadísimo y amantísimo primogénito, a quien ha dejado en un mar de lágrimas, fue seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Rvmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal, a la sazón Cardenal, Obispo Residencial Arzobispo Hispalense. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (S.cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico)(S. cum laude). Ordenado de Menores por el Obispo Diocesano de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, Don José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por este verdaderamente excelentísimo y reverendísimo Prelado, de feliz Memoria, el 20 de Marzo de 1982. Delegado para España, de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., como Superior General de la Obra Pía "Pro Fratribus". Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne Doctor y Obispo católico Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro. Capellán Castrense del Ejército del Aire, por Oposición ganada, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), de la XVIII° Promoción de Oficiales de Ejército del Aire. Destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid). Luego de un año le fue impuesta la baja del Cuerpo, pero no del Ejército del Aire, como también recibió la misma baja el nº 2 de la promoción, el Rvd°. Padre Teófilo, a causa de encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 3, primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa Llaurens, hijo de un expresidiario marxista, muerto a tiros, en plena calle, por un falangista, delante de dicho hijo, según contaba el finalmente Coronel del Cuerpo Castrense del Ejército de Tierra, Rvdo.Padre Lic. Blanco Yenes, penado una vez y así postergado por dicho obispo, futuro cardenal con residencia en Roma, Prefecto, durante un tiempo, de la Congregación para el Clero. Al Padre Blanco, según contó al Padre de Perea, Estepa lo penó achacándole un romance carnal con la esposa del Capitán General de la Segunda Región Militar de España. El Presbítero que esto redacta fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco Personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial (substituto temporal del titular) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana, natal del insuperable Beethoven, cuya casa visitó con profundo deleite) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor crítico del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, cultivador ardiente de la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema literario es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de Aristóteles; éste es el primer filósofo absoluto y a la vez científico universal habido en la Humanidad, y es el mayor Maestro del Sacerdote en cuestión; Aristóteles, denominado por los Escolásticos, justamente: "El Filósofo", que lo es por antonomasia; siguen Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino (O.P.), San Juán de Ssnto Tomás, Billuart, más sún los Supremos colosalísimos Teólogos Carmelitas conocidos como "Los Salmanticenses", los dominicos Fray Domingo Báñez, el Ferrariense, Fray Domingo de Soto, Goudin, Vitoria, muy especialmente Fray Norberto del Prado y el inconmensurable Fray Santiago Ramírez, O.P. , los Eminentísimos, sapientísimos y Reverendísimos Cardenales dominicos Tommaso De Vio (de sobrenombre "Cayetano"), Zigliara, y González (Arzobispo de Toledo, Primado de España, y luego Arzobispo de la entonces más extensa Archidiócesis hispalense) ; además su profunamente admirado Fray Cornelio Fabro, el M.Rvd°. Padre Doctor Don Jaime Balmes y Urpiá; Fray Magín Ferrer, los Ilustrísimos y distinguidísimos Señores Don Ramón Nocedal y Romea, Don Juán Vázquez de Mella, Don Enrique Gil Robles, Victor Pradera, Aparisi y Guijarro, el Excelentísimo Señor Marqués de Valdegamas Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio, S.J.; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las Waffen SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, subversivos, de la judeoleninista ETA, y de la CIA del judío sionista perverso Henri Kissinger), S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra Ciudad, autor de, entre otros libros: "Qué es el Carlismo", y "Curso de Filosofía Elemental", libro de texto para el 6° Curso de Bachillerato, durante el Caudillaje), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola (con reservas) y el Doctor Usía Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, Hans F.K. Günther, Gottfried Feder, Walter Gross, el grandioso y maravillosa fuente de grandes y geniales inspiraciones Friedrich Nietsche, entre otros formidables pensadores; etc. . En Derecho Canónico admira especialmente al Consejero de la Suprema de la Santa Inquisición española, el M.R.P. Dr. Don Manuel González Téllez, así como al excelso Fray Juán Escobar del Corro, O.P., Inquisidor de Llerena; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "populista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que le dé la gana, el cuál - sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra la Iglesia Católica y Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista) - ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas honestos, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas, ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial y Cruzada Universal (1914-18 [1936-39 en España] y 1939-45), ora Caídos en combate o a resultas. Se sabe y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista). También acepta el frente común con nietschanos y protestantes tolerantes, del siglo XX y XXI, en cuanto camaradas "de las mismas trincheras de la Gran Guerra", que continuamos sólo con las armas espirituales.
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