LA CAMPAÑA CONSPIRATIVA INTERNACIONAL DE “LA IZQUIERDA” Y SU PRENSA O MEDIOS DE COMUNICACION ANTICATOLICOS SOBRE LA PEDERASTIA EN EL CLERO CATOLICO. CONFUSIONES CONCEPTUALES Y ENMARAÑADO IDEOLÓGICO ANTITRADICIONAL DE LOS CONSPIRADORES DIRIGIDO CON TODA DESPROPORCIONALIDAD CONTRA EL CLERO CATOLICO, SU ETICA Y SU ESTRUCTURA ECLESIAL DOGMATICA. Miserable, traidora,”fratricida” y sacrílega colaboración de altos clérigos, comilitones confusos de la misma izquierda, ultranovadores en el espíritu, la letra y la práctica criminal disciplinar eclesiástica. Versión de VI-VI-MMXVI.

la-verdad-os-harc3a1-libres

Desde que empezaron a salir a la prensa los escándalos de pederastia estatalmente delictiva de Presbíteros clérigos en EEUU, se ha ido organizando una oportunista conspiración cuyos presupuestos ideológicos son perversos, embaucadores, y cuyas exigencias son crueles, difamatorias, calumniadoras y más amplias que las de los padres y tutores de las víctimas de abusos carnales por parte de dichos clérigos delincuentes.
La conspiración tiene 2 participantes causales, a saber:
1º) Cabecillas del movimiento pseudodemocratista occidental de ideología judeomasónica o de inspiración en los principios de la Revolución Francesa y la de su derivada bolchevique. Actúan a través de asociaciones anticatólicas y anticlericales, con un anticlericalismo encubierto bajo la apariencia de una lucha por la justicia y el castigo contra clérigos católicos pederastas y delincuentes carnales, presentados a menudo, en viñetas satíricas, con hábitos tradicionales clericales propios del Clero tradicionalista o clasicista católico;
En vez de restringir a los delincuentes y presuntos criminales legalmente imputables el problema, incluidos los encubridores y posibilitadores de que los delincuentes delincan, como lo han restringido siempre la Iglesia y las víctimas honestas reivindicativas, así como las gentes de bien naturales, una pléyade de indeseables de inspìración judeomasónica, o de sectarismo marxista, anarquista, etc., através del periodismo basura, trata de imponer la opinión, o la afirmación, de que la pederastia (en la que mete subrepticiamente la efebofilia erótica) es un mal mundialmente extendidísimo en la Iglesia, que gran parte de los obispos y demás clérigos católicos participan del vicio, lo encubren, no lo castigan, o tratan de impedir el castigo, no corrigen ni intentan sanar a los autores, facilitan dicho crimen, e inconfesada e hipócritamente lo fomentan, habiendo también redes de pederastas (en el sentido de abusadores carnales sobre niños y los más jóvenes adolescentes ). Repiten que en el Clero de la Iglesia católica tal criminalidad es general, mundial, consentida, encubierta y viabilizada por el conjunto de la Jerarquía católica y del Clero de la Iglesia. Esta peste de asociaciones feministas, marxistas, etc. con su prensa revolucionaria centra su atención y morbosa insistencia de una manera tan exclusiva, masiva y constante sobre el Clero católico y sobre los presuntos casos de pederastia en dicho Clero, que deliberadamente se persigue y consigue generar, en la plebe e “intelectuales” (degenerados)asimilados a ella, la convicción de que en el Clero católico hay muchísima más pederastia que en cualquier otro grupo humano, sociedad u organización sobre la Tierra.
2º) Algunos declarados católicos, pero camaradas del filantropismo hipócrita e idearios políticos de los susodichos pseudodemocratistas. Se trata de antitradicionalistas o anticlasicistas, principalmente algunos obispos, que son falsos o pésimos católicos, aunque dominantes en el aparato externo de la Iglesia. Colaboran activamente presbíteros ideológicamente infectos, los llamados “progresistas”, más algunos conservadores puritanos menospreciadores profundos del Derecho, un cierto número de clérigos serviles, y laicos engañados por la campaña que denunciamos;

  • Algunos miembros de la jerarquía del aparato externo de la Iglesia Católica reaccionan: 1) Asumiendo acríticamente las denuncias, o cuantas se les antoje, presumiendo no a favor del denunciado, sino a favor del denunciante, contra el principio de presunción de inocencia (“in dubio pro reo”); 2) Haciendo inmediatamente, a prensa, radio y televisión declaraciones inculpatorias del denunciado, a veces con pomposas ruedas de prensa; 3)Creando nuevas leyes canónicas absolutamente opuestas a toda la Tradición jurídica eclesiástica, o Disciplina Constante de la Iglesia Católica, oposición absolutamente novedosa, dentro de la que destaca (1) la ampliación penal de la franja de edad de las víctimas potenciales de delito carnal, (2) el agrandamiento de la comprensión y extensión de la tipología de los delitos carnales de responsabilidad criminal clerical y (3) la normalización del uso del procedimiento administrativo penal, en vez del pertinente proceso judicial propiamente dicho ; 4)Otorgando credibilidad absolutamente prioritaria a los clérigos modernos, de pseudopastorales antimagisteriales, los comúnmente llamados “progresistas”, cuyos chismes y pseudoinformes secretos (o sea, a espaldas de los clérigos sectariamente criticados y dejados deliberada y cobardemente en la mayor indefensión) dichos pésimos obispos dominantes presumen, acrítica y sectariamente dignos de crédito y certeza moral, contra cualquier alegato, o probanza, aportados por el clérigo denunciado, o imputadoCondenando, con procedimiento sumario, o sumarísimo, con mera apariencia de proceso legal (ora administrativo, ora judicial) a los denunciados; 5) Dictando a mansalva, ordinaria e indiscriminadamente (contra los católicos más bien magisterialistas, o clasicistas) decretos extrajudiciales condenatorios de máxima pena: dimisión del Estado Clerical, de la que se libran algunos como el antipinochetista chileno de izquierda y algún obispo sudamericano, afortunadamente amigo del Papa.
    • Obispos desaprensivos, de espíritu fratricida, anticristianos, desgraciadamente dominantes, déspotas, anticlasicistas o modernizados, no sólo asumen “periodísticamente” (contra la Caridad Cristiana, la bonhomía natural querida por Dios Providente, y la necesaria tradición de prudencia y comedimiento de la Iglesia) acusaciones contra Sacerdotes católicos, a penas éstas se divulgan en la prensa, sino también las aprueban inmediatamente con declaraciones aparentemente oficiales, orales, a particulares prematuramente presumidos o considerados, por dichos jerarcas, perjudicados por abusos carnales que los pertinentes denunciantes laicos afirman haber padecido por parte de clérigos católicos; declaraciones temerarias por prematuras y en sí mismas oficiosas, algunas de las cuáles proferidas a los medios de comunicación del sistema judeomasonico o pseidodemocratista, y hechas antes de la conclusión definitiva de un preceptivo (no siempre celebrado) proceso judicial condenatorio, sino también aunan y confunden sobremanera las denuncias o acusaciones privadas de dudosa credibilidad, con las otras acusaciones, las fundadas, estudiadas y definitivamente juzgadas con validez (las que hubiese) una vez observadas las debidas garantías jurídicas. Al mismo tiempo esos jerarcas que deben tratar a sus clérigos con especial solicitud y vigilancia, … que deben cumplir y hacer cumplir la ley eclesiástica y tutelar los derechos fundamentales, y los no fundamentales de los clérigos católicos, y ello con Caridad, justicia y ayuda paternal pastoral especial hacia los Sacerdotes que se hallen en alguna dificultad, se sirven de tan siniestra propaganda, para cooperar con los cospiradores manifiestos, con quienes los une el pseudohumanismo pseudodemocratista procedente de la Revolución Francesa judeomasónica, cooperación que tiene la premeditada y alevosa finalidad de difamar y depontenciar a los Sacerdotes Católicos clasicistas, declarándolos ilegítima, vilmente, difamatoriamente criminales, pretendiendo así fundar, con hipócrita prestigio propio de puros y “limpiadores” justicieros, el trato inhumano, ilegítimo, anticristiano, que dispensan a desventurados clérigos, y la pena que imponen a los que dichos jerarcas consideran adversarios católicos clasicistas, pena máxima no medicinal, sino vindicativa o puramente (descarnadamente) punitiva, de criminal e infamante desclericación como radical fundamento de lo que todavía con más ahínco traman, persiguen e inválidamente consiguen, esto es, la dimisión del estado jurídico específicamente clerical, la más estable, perpetua y difícil o casi imposible de cancelar (sólo por rescripto papal) prohibición que de ejercer el Sagrado Ministerio pretenden, esos poderosos inicuos, delictivamente (con delito sistemático reiteradisimo encubierto de abuso del cargo de poder eclesiástico) para sus víctimas sacerdotales, clericales, teológicas, filosóficas y políticas.

Qué pedían las presuntas víctimas y padres o tutores de presuntas víctimas, y qué vil reacción oportunista protagonizan obispos modernos, camaradas de los anticatólicos de “El Sistema”:

  • ¿Qué pedían los padres de los niños víctimas de abusos o agresiones carnales por parte de clérigos oficialmente católicos? Que las denuncias fuesen admitidas a trámite o atendidas eficazmente, y que los denunciados fueran juzgados y condenados; no necesiariamente expulsados del clero, pero sí apartados de la infancia y sometidos a un castigo proporcional al delito cometido, y ejemplar. Los padres y tutores de las víctimas, y algunas de éstas llegados a la edad adulta se sentían con razón frustrados y escandalizados cuando, en vez de lo que pedían en justicia y para la protección de la integridad espiritual, religiosa y psicológica de la infancia, se enteraban de que los agresores carnales (=abusadores) de niños y niñas eran trasladados de lugar de pastoración, la cuál seguía siéndoles encomendada sin restricciones de acceso a la infancia. No se trataba en general de víctimas adolescentes, sino de niños; no se trataba de tratos cariñosos de adultos a niños, sino de abusos en sentido de manipulación y agresión carnal; no de situaciones como las nudistas en que coexisten con proximidad, o roce, púberes [en sentido jurídico del término, no referido pues a la sola etapa de la pubertad, sino a quienes han sido iniciados en el fenómeno de la pubertad] e impúberes, ambos desvestidos, sino de abuso carnal, agresión que es moralmente la misma cuando se produce contra un infante, que contra un adulto, siendo sencillamente un agravante el hecho de que la víctima sea infantil. Se trataba de actos espiritual o psicológicamente no consentidos por los niños y algunos de los más jóvenes adolescentes, sujetos pasivos del acto abusivo, que es externojurídicamente abusivo precisamente por esa ausencia de consentimiento jurídicamente válido. Ese era el gran problema a que se enfrentaba la Iglesia en la “tragedia” estadounidense, que se limitaba a EEUU. No había un fenómeno mundial clerical criminal en la Iglesia, ¡Ni lo hay, pues no me creo nada del escándalo irlandés y de otros más (como la patraña de Granada), aparecidos bajo la propaganda anticlerical y anticatólica que censuro!. Así pues, repito, no había un problema, un escándalo de actos consentidos entre clérigos (púberes) y laicos impúberes, no era el de una efebofilia consumada por clérigos adultos, consentida por efebos, y, menos aún, mayores de 16 años; no se planteaba el problema de una pacífica actitud amorosa entre clérigos y laicos púberes, sino que se denunciaba actos de violencia carnal, de violentamiento de la voluntad y ánimo de los sujetos pasivos impúberes y de adolescentes púberes muy jóvenes o en la etapa de la pubertad estricta (generalmente entre los 12 y los 16 años de edad) que se hubiesen visto agredidos libidinosamente en su intimidad, o asaltados con estupro (violencia de intimidación encubierta, con abuso del “timor reverencialis” que el subordinado tenga hacia su jefe, superior, tutor, maestro, etc.).
    Pero he aquí que astutos, intrigantes y cucos jerarcas clericales modernos de la por ellos denominada “Nueva Evangelización”, en lugar de abordar el problema en sus objetivas dimensiones morales, jurídicas, psicológicas, sociológicas y eclesiales, estos reformadores, novadores y abusadores de la Disciplina Eclesiástica lo desbordaron y lo extienden nocivamente. No delimitan ni circunscriben el problema a los casos denunciados por pederastia o abusos carnales contra “Menores de Edad” inferiores a los 16 años, violencias en esa materia íntima y contra sujetos jurídica y artificialmente considerados demasiado jóvenes, sino que lo agrandan en cuanto legislativa, pseudojudicial y ejecutivamente lo extienden, incluyendo, en el grupo de imputables por un único tipo de delito, , y, por tanto, en el fenómeno problemático así ampliado artificialmente por esos jerarcas, a los no pederastas, a los no agresores, a los no estupradores, a los no violentadores ni violadores, es decir, a todo otro clérigo que haya tenido el más leve o mínimo gesto carnal, aunque sea de mirada, respecto de niños y adolescentes, tanto si se hallan en pubertad biológica estricta, cuanto si son mayores, lo cual constituye una ampliación más del grupo restringido contra el que se alzaban las quejas de los directamente damnificados y sus padres y tutores, pues los jerarcas innovadores hacen novísimamente imputables e incriminables no ya sólo a los intimadores con impúber, sino también a los que hayan tenido alguna carnalidad con púberes ¡Y hasta de años por encima de la edad que las leyes penales europeas consideran de positivojurídicamente válido e impunible consentimiento carnal del adolescente! Nuevo, ampliado campo y represión exorbitados y ni por atisbo plantedos por las supuestas víctimas y sus tutores. A propósito es curioso que la ley vaticana estatal (no la meramente canónica) es la que tiene o ha tenido durante mucho tiempo la edad más baja de consentimiento externojurídicamente válido y no punible de actos libidinosos. Y, por si fuera poco, añádese una ampliación más, completamente ajena a las reivindicaciones de las víctimas, o sus tutores, o sea, no sólo se ensancha el campo del problema y el problema mismo, no sólo se amplía la criminalización, el espectro de actos, que se tipifican “ex novo” cual delitos, no habiéndolo sido antes para “Menores mayores” (por así decirlo), sino también se innova aún más, y más penalmente, en foro externo, en cuanto se incluye entre los delitos más graves canónicos, no sólo la pederastia, sino también (=extensión innecesaria y propagandísticamente contraproducente:) todo acto carnal recíprocamente consentido tanto si son efectuados con niños, cuanto si lo son con adolescentes y por encima de la “edad mínima de consentimiento”. ¡Se los introduce en el elenco de delitos que, según el nombre del “Motu Proprio” (“Tutela de la santidad de [la dispensación] de los Sacramentos”, “Sacramentorum Sanctitatis Tutela”) en que se catalogan, son los más graves de cuantos existen en la Iglesia [NOTA], crímenes canónicos que atentan contra la dignidad de los Sacramentos y su dispensación, ¡Se los pone al mismo nivel penal de la “solicitación” [(carnal) del Sacerdote confesor durante la administración del Sacramento de la Penitencia]!. Eso es nuevo, y no tradicional cuando menos, se contrapone a casi dos milenios de historia y Disciplina Constante de la Iglesia de Cristo. ¿Es racional, proporcional, comedido, poner no como delito sencillamente, ni como delito leve, sino cual crimen de entre los más graves toda carnalidad con Menor, incluso si éste es jurídicamente-puber, incluso si el acto es recíprocamente consentido, e incluso si se trata de una palabra, o una mirada, consideradas venéreas, o cupídicas? Se contrapone a toda la Tradición católica desde la fundación de la Iglesia hasta nuestros días, y la de “El pueblo de Dios” desde Abrahám hasta estos últimos años cuya innovación padecemos, la extensión de la cuál objetivamente aprovecha a los detractores de la Iglesia.
    ¿Alguna ampliación más, legal canónica del espectro del problema? Si, primero se amplía el período de no prescripción de dichos delitos carnales, a 10 años, y, en Mayo (Julio) del 2010, a 20, para que no se piense que la Iglesia quiere impunidad para los clérigos intimadores con infantes, adolescentes y jóvenes algo mayores que los en pubertad.
    ¿Qué otra ampliación, ilegítima, mundial y de hecho, se hace del problema planteado en EEUU? Se persiguen premeditada, alevosa, dolosamente dichos en parte jurídicamente nuevos delitos carnales y los denunciados como tales pero no probados, en los casos antiguos, anteriores a Julio de 2010 ¡Y absolutamente prescritos, o de acción criminal prescrita, y, por tanto, inimputables! Para ello los jugadores, contra el Derecho Natural y el canónico Pontificio, se irrogan continua y contumazmente la prerrogativa de anular, en los casos concretos que arbitraria o libremente desee, la dicha prescripción, también para los denunciados como delitos acaecidos antes de que dicha prerrogativa entrase en vigor (Julio de 2010) y teniendo éstos ya prescrita la acción criminal, de modo que la susodicha prerrogativa penal irretroactiva no es válidamente aplicable a los mísmos, por cuanto ningún tribunal ni instancia eclesiásticos, ni siquiera la Congregación para la Doctrina de la Fe, son competentes para imputar, juzgar, sentenciar, etc. tales delitos o casos “antiguos”, que los vocales vaticanos ante la ONU, no obstante lo que acabo de evidenciar, han declarado que persiguen y someten a tratamiento penal. Este abuso criminal, materialmente sacrílego, contrario a todo Derecho, ese proceder anticanónico e inmoral muy grave que se ocupa penalmente incluso de casos de reciente denuncia, pero de hasta más de 20 años de antigüedad, algunos con más de 30 y cerca de 40, amplía el número de Sacerdotes así injustamente desventurados y de demás desdichados clérigos católicos, expuestos como objetivo de los clamantes de venganza, incluidos los protagonistas ocultos y periodistas desaprensivos de la impía, hiperbólica y cruel campaña anticatólica anticlerical a la que es muy útil que se aumente el número de sus víctimas clericales, sobre todo si aumentado con condenados clérigos tradicionales o sinceramente católicos. Esta de todo punto ilegítima y abusiva ampliación no parte de laicos sino de unos clérigos, no de los adalides de la campaña, sino de sus camaradas así eficazmente cooperadores, alimentadores, fomentadores y agrandadores de la misma: pseudodemocratistas clericales encaramados en puestos de Poder oficial externo.
  • Ante esa campaña infame jerarcas izquierdosos conniventes y jefes eclesiásticos pusilánimes y sin honor ni camaradería o fraternidad clerical, no reaccionan como lo harían obispos verdaderamente católicos , probos, celosos del Derecho, misericordiosos con los Sacerdotes especialmente y con todo el Pueblo de Dios, prudentes, valientes y ecuánimes, guiados por la Caridad como suprema Ley, sino que intentan librarse ellos mísmos, como sea, de la deshonra – que merecen por el laxismo moderno carnal que han sostenido para los jóvenes y que demagógicamente pretenden extender hasta los divorciados concubinarios – la cuál les es endosada por dicha campaña anticatólica y antieclesiástica. Intentan ponerse ellos de “puros”, castísimos, amantísimos de las víctimas y justicieros radicales e inmisericordes contra los delincuentes, a los que no quieren redimir, ni curar, ni castigar-y-poner-a-buen-recaudo-pastoral, sino apartar de esos presuntos “puros”, expulsar de todo “su” ámbito clerical, e inconfesadamente alejar de la Iglesia católica visible, de modo que a los imputados y víctimas de tan infame represión anticristianana no se los vea en modo alguno protegidos por los obispos encaramados y de apariencia decente, ni junto a éstos. La imagen ostentosamente enarbolada, de inmisericorde, respecto de Sacerdotes, los más necesitados de cura de alma, pastoración paternal y remedio de sus males, para su rehabilitación en el Clero y en la Iglesia, GUSTA A LOS LADINOS, PERO ESCANDALIZA SOBREMANERA A LIS CATOLICOS Y DEMAS HOMBRES BONDADOSOS. Y, para colmo, con el fin inalcanzado de satisfacer a esa “jauría judeomasonica” con sus “tontos útiles” y sus “chacales” periodisticos, para gustar a los conspiradores camaradas de pseudodenicracia y Revolución, y para contrarrestar, con una contracampaña periodística, la campañaza difamadora contra ellos, esos jerarcas desaprensivos amplían de muchas formas el problema y artificialmente el número de perseguibles, incluso con métodos inmorales, y montan un espectáculo deplorable, divulgando, contra toda Caridad, justicia, prudencia y discreción, que, cada año, entre 600 y 700 Sacerdotes son encausados penalmente por el Vaticano, sin que se publicite cuántos resultan absueltos, ni cuántos son, sin proceso judicial, o sin procedimiento canónico auténtico alguno, penados y apartados del Clero y del estado clerical; de modo que adrede se induce a la imágen de que por centenares y millares los clérigos católicos denunciados son apartados del Clero, echados fuera, “limpiandose” (“sic”) a la Iglesia de una muchedumbre de “clérigos pederastas”, en los que se mete también, sin hacerlo notar, a los efebófilos pacíficos, a los no agresores, no forzadores, no abusadores de impúberes. No se trata aquí de defender simplemente a los efebófilos pacíficos, sino de poner de relieve que “se da gato por libre”, y se mete entre los pederastas, o dentro del mismo tipo nuevo tremendo moderno penal carnal canónico, a quienes no lo son, ni lo han sido; ¿Para qué se los mete? Creo que para engrosar las cifras de los sancionados, agigantar la imágen demagógica de “limpieza” masiva del Clero, ponerse esos obispos (no hablo de “los” obispos) como los autores de tan magna y extensa “limpieza” de castigo ostensivamente vindicativo (no medicinal), la cuál presente, ante la plebe y su prensa, a los grandiosamente “limpiadores”, como inocentes, nada encubridores ni protectores de clérigos pederastas, a los que se pretende presentar, ante esa chusma moderna, cual apartados de los obispos, del Clero y de todo ejercicio del Sagrado Ministerio del Sacerdocio Católico. ¿Y para qué más se los mete, a nivel de denunciados y perseguibles? Para tener un más amplio expectro en que introducir a los clérigos tradicionales y enemigos políticos de la secta pseudodemocratista a que pertenecen dichos presuntos “limpiadores”.

Los protagonistas de tan imprudente campaña anticampaña dicen que con esta reacción y actuación mediática pretenden dar ejemplo de limpieza, diligencia, justicia, condena y apartamiento de toda pederastia delictiva, de modo que la imágen de la Iglesia resplandezca limpia y santa. ¿Qué han conseguido y están consiguiendo, en cambio? Todo lo contrario a lo que dicen perseguir. Lo que, con inflar desmesurada y fraudulentamente el número de clérigos fustigados y publicitar el "holocáusto clericalpederástico y pseudopederástico encubierto", han provocado es que la opinión de que el Clero católico está lleno de pederastas, y de que la pederastia sea una lacra endémica al Clero católico, se afiance, el Clero Católico quede aún más desprestigiado de cuanto no pudiera evitarse con la práctica tradicional casi bimilenaria católica, la Disciplina Constante de la Iglesia, su magnanimidad, su universal misericordia, su justicia ajustada a Derecho, su fraternidad clerical, su emblemática prudencia, ejemplar discreción y tradicional diplomacia.

[VIÑETA DE UNA WEB FEMINISTA ANTIPATRIARCADO]

Los coprotagonistas de tan imprudente campaña anticampaña dicen que con esta reacción y actuación mediática pretenden dar ejemplo de limpieza, diligencia, justicia, condena y apartamiento de toda pederastia delictiva, de modo que la imágen de la Iglesia resplandezca limpia y santa. ¿Qué han conseguido y están consiguiendo, en cambio? Todo lo contrario a lo que dicen perseguir. Con inflar desmesurada y fraudulentamente el problema, y AMPLIAR: el expectro del problema, la comprensión y extensión del delito carnal canónico, el periodo de prescripción de la Acción Criminal, la edad de la víctima potencial del crímen, las prerrogativas del dicasterio competente, las facultades de los Ordinarios (= Obispos Diocesanos, Vicarios Generales, Vicarios Episcopales), las normas de facilitación de procedimientos extrajudiciales rápidos y sumarios o sumarísimos, las barbaridades “de facto” de toda suerte de vileza, y, por ende, el número de clérigos fustigados, publicitando el “holocáusto clericalpederástico y pseudopederástico encubierto”, lo que esos desaprensivos propagandistas egoistas y objetivamente anticatólicos han provocado es que la opinión de que el Clero católico está lleno de pederastas, y de que la pederastia sea una lacra endémica al Clero católico, se afiance, el Clero Católico quede aún más desprestigiado de cuanto no pudiera evitarse con la Disciplina Constante de la Iglesia, su magnanimidad, su universal misericordia, su justicia ajustada a Derecho, su fraternidad clerical, su emblemática prudencia, ejemplar discreción y tradicional diplomacia.

C AE SAR

NOTA : Es obvio el error, pues los más graves son los asesinatos (sobre todo el aborto deliberado), las torturas injustas, o sádicas; la profanación de Especies Eucaristicas, la herejía, la apostasía, todo sacrilegio, etc. ¡Delitos que (salvo del de la mencionada “profanación” o sacrilegio antieucarístico y el de solicitación en Confesión sacramental) no están en esa nueva lista de tipos penales de las “Normae de gravioribus delictis…”!.

Postdata ilustrativa:

Ejemplo de propaganda asquerosa, a la que sirve la política mediática de fraudulento "lavado" masivo. A esa basura periodística se reacciona con otra que la alimenta.

Ejemplo de propaganda asquerosa, a la que sirve la política mediática de fraudulento “lavado” masivo. A esa basura periodística se reacciona con otra que la alimenta.

Cuando la verdad es una, y siempre lo es, a veces nos la reconocen hasta nuestros enemigos: “No hay duda de que el actual plan de la iglesia católica apunta únicamente a la realización frenética de una intensa campaña de imagen, llena de acciones mediáticas insulsas en esencia pero de grandes efectos en una feligresía rebajada a condición de mera audiencia de radio y televisión”. http://elmini-rotativo.blogspot.com.es/2014/04/pese-polemica-por-miles-de-casos-de.html

 

Anuncios

Acerca de ricardodeperea

Nacido en Sevilla, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes de Sevilla, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito de D. Ricardo, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán), y pintor artístico; y de Dñª. Josefina, modista y sastre ( para hombre y mujer), mas principalmente pintora artística de entusiata vocación. Desafortunadamente dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato, dibujo y pintura fueron su pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de San Antonio de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi padre, de la Piedad de Crespi, en tiempo litúrgico de San José. Seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Revmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo de Sevilla. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (S.cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico). Ordenado de Menores por el Obispo de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, D. José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, D. José Guerra y Campos, el 20 de Marzo de 1982. Delegado de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., en España. Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne católico Doctor y Obispo Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro. Capellán Castrense del Ejército del Aire, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid); luego de causar baja, como también el nº 2 de la promoción, a causa de encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 3, primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa. Fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial (substituto temporal del titular) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, aficionado a la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema literario es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de "El Filósofo", Aristóteles, Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino, los RRPP Santiago Ramírez, Cornelio Fabro, Juán de Santo Tomás, Domingo Báñez, el Cardenal Cayetano, el Ferrariense, Domingo de Soto, Goudin, los Cardenales Zigliara y González, Norberto del Prado; Friedrich Nietsche, Martin Heidegger ; Fray Magín Ferrer, Ramón Nocedal y Romea, Juán Vázquez de Mella, Enrique Gil Robles, Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, suvbersivos, y de la judeleninista ETA), S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra Ciudad), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola y Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, etc. . En Derecho Canónico admira especialmente a Manuel González Téllez y Fray Juán Escobar del Corro; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "polulista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que quiera, el cuál, sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista), ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial (1914-1945), ora Caídos en combate o a resultas; se considera y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista).
Esta entrada fue publicada en Jus Canonicum / Derecho Canónico, Política. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s