FRANCISCO GONZALEZ Y PINTO, FUNDADOR DEL “PARTIDO COMUNISTA” (MARXISTA, no revolucionario bolchevique) DE BOLLULLOS PAR DEL CONDADO (Provincia de Huelva), testimonio de su hija Dñª. Armonía (también de nombre Josefina) González y Valdayo, Madre del autor del presente blog. Versión del 11 de Julio de 2019.

 

De arriba a abajo y de derecha a izquierda: 1ª) Fotografía de Francisco González Pinto (figura de la derecha), posando con dos compaisanos suyos, ataviados como en una de las escenas de una obra teatral que representaron en un teatro; 2ª) El mismo Francisco (a derecha), en otra escena teatral; 3ª) Su hija mayor Srª.Dñª. Armonía ( o Josefina) González y Valdayo, nacida en Mayo de 1930; en la foto tenía 18 años; 4ª) La mísma, a la edad de 15 años [1948]; 5ª) Dñª. Armonía, con 20 años [1950], vestida de monja, para una representación teatral; 6ª) Dñª. Josefina, en 1950; 7ª) La mísma, con su entonces novio Sr.D. Ricardo de Perea y López, en la hispalense plaza de España, a primeros de Abril de 1953 [ la foto está dedicada por la jóven a quien sería más tarde su esposo, y lleva fecha del 5 de Abril de 1953; la hizo D. Manuel Pliego, amigo de ambos]; 8ª) La Diva, en los mismos lugar y momento que los de la fotografía anterior.

De arriba a abajo y de derecha a izquierda: 1ª) Fotografía de Francisco González y Pinto (figura de la derecha), posando con dos compaisanos suyos, ataviados como en una de las escenas de una obra teatral que representaron en un teatro; 2ª) El mismo Francisco, alias “Frasquito” (a derecha), en otra escena teatral; 3ª) Su hija mayor Srª.Dñª. Armonía (o Josefina) González y Valdayo, nacida en Mayo de 1930; en la foto tenía 18 años; 4ª) La mísma, a la edad de 15 años ; 5ª) Dñª. Armonía, con 20 años, vestida de monja, para una representación teatral; 6ª) Dñª. Josefina, en 1950; 7ª) La mísma, con su entonces novio Sr.D. Ricardo de Perea y López, en la hispalense plaza de España, a primeros de Abril de 1953 [la foto está dedicada por la joven a quien sería más tarde su esposo, y lleva fecha del 5 de Abril de 1953; la hizo D. Manuel Pliego, amigo de ambos]; 8ª) La Diva, en los mismos lugar y momento que los de la fotografía anterior.

<< DECLARACION JURADA [ Extracto del relato hecho exclusivamente por mi Madre, q.e.p.d., corredactado por ella y su hijo Ricardo de Perea y González, texto finalmente supervisado, corregido y aprobado por su autora, expedido para la desvergonzada y cínica (dicho sin el menor “animus injuriae faciendae”) “Comisión de Memoria Histórica” de la Junta de Andalucía. Lo puesto entre corchetes lo añade ahora dicho hijo.]

 << ARMONIA GONZALEZ VALDAYO, DNI.  … Sevilla [entre Octubre y Diciembre de 2010] . Por la presente declaración jurada testimonio lo siguiente :

I.- Según testimonio de mis padres nací en Valverde del Camino, provincia de Huelva, el de Mayo de 1930, de mi madre Rosario Valdayo Carrasco, un día en que mi padre, Francisco González Pinto, se había desplazado a Valverde, para arreglar unas máquinas.

Recién nacida, fui trasladada al onuvense Bollullos del Condado, donde estaban domiciliados mis padres, de donde eran naturales ellos y mis ascendientes, y donde fui inscrita en el registro civil, por cuanto oficialmente soy natural de ese pueblo .

En Bollullos se apodan no sólo a las personas, sino también a los clanes familiares, y, aunque mis padres constituían una excepción, en esto, como individuos, no lo fueron sus respectivos clanes : mi padre era de los “javatos” ( nombre que en ese pueblo se le da a los jabalíes adultos), y mi madre era “campanera”, o de la familia de los “campaneros” .

II.- Mis padres eran hijos de campesinos que, entiendo que gracias a una particular coyuntura política agraria favorable, que lo permitió en Bollullos del Condado, lograron, según decían, con el poco dinero que ahorraban trabajando de jornaleros en el campo, adquirir … tierra[s], de la[s] que vivían .

Mi abuelo materno era capataz de un terrateniente, y trabajaba también en su tierra, comprada con los ahorros de su sueldo .

Mi abuela paterna, Isabel Pinto era de gran estatura, corpulencia, fuerza física y temible bravura, aunque mujer justa con todos, amable y protectora de su familia, hospitalaria y generosa con los demás, …  muy celosa de su dominio en su finca, en la que recibía a todo el que viniese con buenas intenciones; llegó a poner en su casa como una posada a la que iban a comer y descansar los jornaleros de los campos vecinos, y adonde llevaban las bestias a reponerse ; sacaba a los hombres mucha ventaja en las vendimias y siegas, y, de lejos adelantada en su surco, increpaba a los varones reprochándoles que no les diera vergüenza tener tan poco brío y mostrarse tan incapaces comparados con ella , sin embargo en cuanto a las ideas políticas era mujer pragmatista y muy tolerante. [En su vivienda tenía constantemente dos cosas, a saber: un rofle cargado, apoyado en el quicio detrás de la puerta, y un caldero con guiso, colgado en trípode, en medio de su sala, puesto al fuego de leña, perol del que iba comiendo cuantas veces le apeteciese al día. Su gigantesca estatura y corpulencia había menester mucho alimento. Recién fallecida, de improviso, ya mayor, halláron el cadáver en postura de haber estado, la mujer, comiendo en el instante en que sorprendióle el postrer tránsito*.

(*Dios la tenga en su Gloria, que quien esto escribe, en relato de su Madre, admira a las mujeres colosales, como lo fueron las grandes cantantes wagnerianas de los años 30 y 40. “Diosas humanas” para mí, prodogiosas féminas, grandes mujeres walquiríricas, de formidables fuerza, figura y voz. ¡Oh bisabuela mía, acuérdate deste tu biznieto Allá donde estés, inspírame tud fierza, valentía, condición de “Bestia Rubia”, asísteme contra mis enemigos y nunca te ausentes de mi memoria, en cuya fantasía profésote gran cariño, y sincera espontánea admiración!. Orgulloso estoy por ser de tu Sangre, que me diste y retengo en la prosapia a que mi cuerpo y vida pertenezcen. Bésote, abrazo sin sin mis brazos poder circuirte. Dóyte gracias por ser yo carne de tu carne, y “fiera” de tu fiereza, pues, aunque pequeño can, amigo soy de Cervero, y de vosotros impetro lo que no alcanza mi estatura. ¡Hérkules, Señor deste tu amigo y tu enorme can fiero, generoso eres en que también se te advierta en tan portentosas nujeres!).

                                Vigilaba mi abuela su campo y su hacienda diligentemente, sis ojos teniendo agudísima y larga vista, y poseyendo muchísima puntería. Una vez entraron por unas lindes de su campo unos milicianos, supongo que anarquistas, y escondíanse tras los troncos de los árboles avanzando subrepticiamente a la casa. Mi abuela cogió la carabina y disparóles, adrede muy cerca de sus cabezas y cuerpos, gritándoles que, si no se marchaban corriendo y enseguida, los mataría de inmediato. Huyeron despavoridos.].

Mi padre, de padre débil y enfermo, fue obligado por su madre a permanecer la mayor parte del tiempo en el campo, durante su juventud, lo que le impidió ir a la escuela. Sin embargo, de ánimo curioso, inquieto, emotivo e ilusionado, tenía siempre ganas de aprender y estudiar, por lo cuál, apenas fue lo suficientemente mayor para poder no estar del todo sometido a la voluntad de su madre, lo que consiguió de casado, aunque aún bastante joven, se desembarazaba del imperio de ella para aprender de quien le pudiera enseñar a leer y escribir, eligiendo, con sólo ese propósito, a un vecino apodado “el colorado” (“el colorao” ), a quien mi abuela no quería que se le fuese a visitar, porque se decía, en el pueblo, que a una sirvienta suya que de repente no volvió a aparecer por ningún sitio la había matado tirándola por el pozo de la finca donde vivía . Parece que aquella sospecha, que el pueblo tenía por certeza, apesadumbraba a quienes se atrevían a ir a casa de el Colorado, pero mi padre no buscaba amistad ni sociedad con aquel hombre, sino favor para que lo instruyese en los rudimentos de las letras y la cultura .

Una vez alfabetizado, se ejercitó con el primer librillo que se le puso en las manos, titulado “María Magdalena”, puede que el único libro de tema religioso que leyera, con agrado, en toda su vida, porque su espíritu filantrópico y extremadamente altruista, amante de la justicia social y de la mayor igualdad económica posible entre los hombres lo llevó a entusiasmarse por el ideal comunista, y buscó, halló, consiguió y leyó libros marxistas, en los que aprendió ya solo, en mucho como autodidacta .

Siempre oí de él y de mi madre, que cuando aún no existía en Bollullos del Condado organización alguna marxista, mi padre fundó allí el Partido Comunista de mi pueblo.

No tenía religión propiamente dicha, y mi madre ni era practicante, ni proclive a pensar en religión, aunque ambos dejaban a sus niños ir a la Iglesia y a las romerías. De mayores ninguno salvo una hermana mía, Elia, hemos sido practicantes o fervorosos de la institución eclesiástica, de las pláticas religiosas, ni de alguna otra confesión de las que se llaman cristianas . [ Lo fuí en cambio, en mi juventud y últimos años de mi vida.. En mis últimos meses tenía un Crucifijo de pié y peana delante de mi lecho, siempre al alcance de mi vista. Sentía muy próxima mi muerte, aunque no se lo dije a mi hijo Ricardo, que no daba muestra alguna de presentir mi pronta muerte, ilusionado con prolongar indefinidamente mi vida terrenal, a la que dedicaba todos sus desvelos. Quería yo vivir con él y con nadie más. A mi hijo José Isidoro le revelé que mi vida extinguiríase en breve, de modo que él no abandonase a su hermano, que se quedaría muy solo sin mi compañía*.]

[* (¡Oh Madre ¿Cómo admitir cierto que Dios te me llevase pronto? Mundo sin  álito de tu cuerpo vivo no me era imaginable, confiaba en salvarte la vida, al menos varios años más, en cuantos peligros corrieses, y albergaba esperanza de precederte en expirar! Otro, extraño, sin alegre atmósfera, devino para mí el planeta, no era ya aquél en que había vivido yo, pues faltábale la vida terrena de alguien que me lo llenaba de encanto, en medio de los sinsabores. Nada me dijo mi hermano José Isidoro, de tu confesión y encomienda, sino después de tu óbito. Ignoraba, mientras vivías, que tuvieses tan luctuoso presentimiento;  suponíate confiada en acompañarme por más tiempo. Y ahora ¿Que mundo me dejas? Uno diferente, cubierto de tupido velo fúnebre, cuya negra sombra cubre mi triste vida terrestre y me la hace tan pesada que ansío irme con tu espíritu a do estés, que  – y discúlpeme Dios esta licencia reñida con la verdad – “me sentiría dichoso, en algo al menos, aunque fuese el infierno el lugar donde te estuviese cerca”; mas sé que tu piadosísima despedida de este mundo no puede conducirte al eterno tormento. Me advertías con desasosiego, que no te quitara el Crucifijo de delante, cada vez que me veías moverlo, y yo te respondía: “No, Mamá, sólo le estoy quitando el polvo, o desplazándolo un poco mientras limpio el macetero”. “¡Ay, mi Cristo, no me abandones! era tu jaculatoria reiteradísima, y rezabas una y otra vez el antiguo Credo tridentino, con lagunas por falta de dominio. Te morías y mi mente no podía saberlo, ni entenderlo, privaba mi vehementes deseo y esperanza de mantenerte en vida mucho tiempo, pero te llevó San José en su Fiesta Octava, poco después de mediados de Marzo de 2012. Ahora la vida que me dejas es como muerte viva, muerte en vida que no se acaba, no acaba de acabarse, como una agonía persistente, larga, cuyo término mi permanencia me lo representa lejos, aunque cada vez menos alejado,  me lo dícte la Razón.) ].

Mi padre nos puso, a los hijos, nombres fuera de la tradición cristiana : a mí, la mayor, me llamó Armonía; a mi primer hermano : Frasco, al que siguieron los varones Mundo y Elio, y las hembras Elia, Concha y Rosa . Algunos nombres eran deliberadamente susceptibles de ser transcritos en nombres cristianos, o usuales ( Mundo = Edmundo; Frasco = Francisco ; Concha = Concepción Inmaculada; y Rosa = Rosa, de Santa Rosa ) y ello para evitar que sucediera lo que pasó conmigo, osea, que el cura del pueblo se negó a bautizarme con el nombre de Armonía, de modo que obligó a mis padres a elegir otro, del santoral, y escogieron el de Josefa, que es el que figura en el archivo parroquial y partidas de bautismo, si bien, y en cabal rebeldía, mi padre me inscribió, con el bello nombre de Armonía, en el registro civil, y no con el feísimo de Josefa que desgraciadamente mi marido prefería, llamándome habitualmente – menos mal – “Josefina” . A los hijos se nos bautizó por festejo de idiosincrasia o por fuerza de la costumbre y también debido al peso e inercia del entorno, pero de ningún modo por devoción; a uno de nosotros, Mundo, lo bautizaron cuando ya andaba, creo que contaría unos tres años de edad, y, cuando el cura acabó de cantar en latín durante la ceremonia bautismal, mi hermano Elio, un chiquillo, acostumbrado a no ir a la iglesia, y sí a oir el cante, le lanzó uno de esos arrebatos que había oido en las tertulias flamencas, y exclamó : “¡Ole tus cojones!”. Aquella exclamación y la risa que desató en los asistentes hicieron muy difícil que el cura pudiera mantenerse serio . Este, con ironía, decía, a veces, a mi padre : “ ¡ Frasquito, a ver cuando te veo en la iglesia ! “ Y mi padre le respondía : “ Cuando tú seas bueno “ .

En el tiempo en que los anarquistas quemaron la iglesia de Bollullos, ni mi padre ni los demás comunistas participaron en ello . Era yo una niña, pero me acuerdo perfectamente de haber visto, desde una ventana de mi colegio, en que nos tenía encerradas la maestra, aquel incendio . Tampoco participaba mi padre de las burlas que de objetos de culto hacían entonces algunos, como uno al que llamaban “el de repelu”, sobrino de una hermana del también bollullero Manuel de Perea e Iglesias, padre de mi marido, nacido en Sevilla, de madre sevillana, Araceli López Rodríguez . El de Repelu profanó la iglesia del pueblo y se puso una capa pluvial, con la que se fue paseando, haciendo burla, hecho del que me acuerdo perfectamente, pues lo ví siendo niña, estando, como he dicho, tras una ventana de la escuela civil. Sin embargo he de notar que, si bien no participábamos de aquellos actos, tampoco nos escandalizábamos, no teníamos convicción alguna ni sentimiento de estar contemplando un sacrilegio, y en el ánimo de todos los de nuestra familia no había ninguna sensación de que se cometiese una injusticia y que debiera ser castigada. Yo, a mi a la sazón temprana edad, me sentía atónita ante los hechos asombrosos que veía, y mi padre sencillamente consideraba inútiles o no convenientes aquellos procederes, pues pensaba que para combatir las ideas supersticiosas y de lo que él entendía ser sectas religiosas lo mejor no era destruir físicamente imágenes, sino la razón natural, la instrucción personal y que las expresiones religiosas quedasen de manifiesto, de modo que se las pudiese conocer y quedasen en evidencia sus errores y cualquiera de los aciertos que tuviese. Estaba convencido de que el dogma de la existencia de un Dios omnisciente, infinitamente misericordioso y omnipotente no resistiría la crítica de la razón y la evidencia de un reino animal y una Humanidad llenos de dolor y calamidades crueles . Las iglesias, estatuas, cuadros, podían permanecer reducido su valor al artístico y a lo que el arte puede transmitir de buenos deseos y bondadosos sentimientos .

Ni mi padre, ni, así lo deduzco, los comunistas de Bollullos del Condados, inspirados en el ideario y corazón de su fundador y director, apoyaron persecución religiosa alguna. Mi padre era contrarísimo a la guerra y a la guerra civil que nos tocó vivir. Más todavía: era contrario a la violencia política, a la gratuita y a la despótica, y, por supuesto, a la del General Franco, por la que fue perseguido ya durante la contienda y después de la guerra, violencia ante la que finalmente hubo de ocultar su militancia comunista, que continuó clandestinamente hasta su muerte.

Tuvo además contactos con otros comunistas de fuera y se enorgullecía sobremanera de mantener correspondencia política de camaradería, con Federico García Lorca, al que admiraba profundamente y cuyas cartas mantuvo escondidas mi madre, detrás de un cuadro, mucho tiempo, hasta los años setenta, pensando que su posesión era peligrosa en tiempos del régimen y gobierno de Franco. Una nuera de mi madre, la de su hijo Mundo, perfecto contemporizador con el franquismo, le amontonó sus muebles y objetos personales, entre ellos aquél cuadro, en un patio descubierto de la casa valverdeña donde mi madre tenía alojados a ese hermano mío y a su mujer. Parece que le quitaron la casa, con ardides de hacerle firmar papeles que no entendió bien y que no se le quiso explicar . Soy testigo, porque me hallaba por allí entonces, de que mi madre, cuando un día regresaba a su casa, de haber visitado a una de sus hijas, Concha, al ver sus cosas arrumbadas en el patio, rompió a llorar amargamente y se llevó varios días tristísima, llorando una y otra vez, en una pequeña casa, también de Valverde del Camino, en la que me alojaba como huésped, veraneando con mis hijos, y en la que residía entonces mi hermana Concha con su marido, suboficial de Caballería, completamente pragmatista y “apolítico” . Un par de meses después Mundo pidió perdón a su madre, y lo obtuvo, aunque sin reparación alguna, pues mi madre nunca recuperó aquella casa, ni le quedaron ganas de recoger sus pertenencias, que se echaron a perder …

II.- No sólo fue, mi padre, autodidacta en aprender, elegir y cultivar ideas políticas republicanas y comunistas, sino también , y más aún, en el aprendizaje de la profesión que tuvo, la de mecánico y perito en armas . Sabía arreglar coches, relojes, armas, mecanismos de toda suerte, y él mísmo fabricaba las piezas que hiciesen falta . Esto le valió el favor interesado de los ricos, muy aficionados a la caza con escopetas, y a la gente armada de toda condición, mientras que el pueblo lo quería mucho porque prestaba dinero a los necesitados, y a menudo no cobraba los préstamos, por lo que daba a los pobres hasta extremos de prodigalidad que acabó empobreciéndonos a sus propios familiares .

Creo que esas circunstancias, unidas a la actitud de aparente acomodación pasiva al régimen de Franco, le salvaron la vida a mi padre, cuando, después de haber huido de la primera persecución franquista, regresó al pueblo y se estableció de nuevo allí .

III.- Cuando los llamados Nacionales imponían su gobierno en Bollullos del Condado, antes de acabada la guerra, aunque no puedo ya precisar más, según me contaron mis padres posteriormente, uno de los milicianos franquistas, quizá infiltrado, amigo de mi padre, avisó a éste, de que al día siguiente iba a ir a nuestra casa un grupo de milicianos a llevárselo para matarlo. “ Frasquito – le dijo – vete ahora mismo antes de que vengan mañana a matarte, tú estás en la lista de los que van a matar “ . Huyó aquel mismo día a la sierra, en la que anduvo muchos meses . Al día siguiente de la advertencia, y esto lo viví yo directísimamente y lo recuerdo como si fuera hoy, se presentó en mi casa un grupo milicianos franquistas, entre ellos quien avisó a mi padre . Mi madre les abrió la puerta, y uno de ellos le preguntó : “ ¿Está Frasquito? “ . No, contestó mi madre. Y uno añadió : “ Es que tengo en su taller una pistola que me está arreglando, sólo vengo a recogerla, ¿Me deja Vd. pasar ? “. Como era gente armada, franqueóseles la entrada, [ y no lo hallaron en el domicilio] …  que estaba en la antigua calle Lino, una casa muy grande, con muros gruesos, con un patio, un gallinero y el taller, de mi padre, al fondo que daba a la calle Niebla. …

… no sé cuanto tiempo después de retornado mi padre, disfrazado del franquista acomodaticio que simulaba ser, los franquistas cogieron a las hembras que consideraban “rojas”, incluidas las niñas con tal que estuvieran crecidas de cuerpo o estatura ; las pelaron y pasearon por en medio del pueblo; entre ellas estaba una adolescente amiga mía, por la que sentí dolorosamente mucha vergüenza ajena, y una gran impotencia para parar aquel escarnio. Ni a mi madre, ni a mí, nos cogieron, supongo que porque ya mi padre estaba con nosotras, oficialmente ( aunque clandestinamente sí ) ya no era comunista sino franquista, y, además como maestro armero, era prudente temerlo, pues tenía en su taller muchas armas de fuego, a lo que hay que añadir que todo el mundo sabía que mi padre llevaba siembre una pistola. Una vez, excepcional, le dio un tiro en la pierna a uno que, a pesar de las advertencias de mi padre [amenazándolo con dispararle], no paraba de acosar y vejar a un pobre hombre .

IV.- Cuando regresó, por fin, mi padre, vestido de guardia cívico seguía, como he dicho, profesando secretamente sus ideas comunistas, aunque por fuera simulara ser adepto del régimen vencedor. Como era un hombre pacífico, aunque no sin temperamento y bríos, no extrañaba que no tomase una actitud activa en la persecución que se continuó en el pueblo. Se decía que los comunistas cargados en los camiones, camino de los fusilamientos junto a las cunetas, gritaban el nombre de frasquito, antes de que éste regresase de su fuga . Y cuando volvió, los franquistas le pedían – de eso me acuerdo – el camión que tenía mi padre; se lo pedían, decía éste, para cargarlo de gente y llevarla a las afueras a fusilarla. Entonces mi padre escondía, enterrándolas, las barandas. Y los franquistas le preguntaban . “¿Dónde están las barandas? ¿ No las tienes ?, Sin barandillas no podemos usar el camión, se nos caería la carga “ . Finalmente le requisaron el camión, y se lo devolvieron mucho más tarde, tan destrozado que hasta para mi padre, experto en reparaciones mecánicas, resultaba inservible . En aquel entonces la gente del pueblo no tenía ni coche, ni camiones : Mi padre los tuvo, porque los cogía desechados, los arreglaba y los ponía como nuevos .

V.- Mi padre siguió reuniéndose con sus camaradas clandestinamente, durante toda la etapa franquista, siguió ayudando a los pobres y necesitados, prestando o regalando dinero, y murió, que yo sepa, pobre, sin fincas ( que vendió y las de mi madre, para dicha labor particular de beneficencia ) ni apenas dinero y fiel a sus ideales .

VI.- Yo, al salir del colegio, fui al taller del sastre, del que aprendí confección de caballero, y luego fui a una academia de arte y confección. Me fui del pueblo a mis 16 años, a Sevilla, a casa de una tía. Desde entonces resido en esa ciudad. Estudié Bellas Artes en la Academia hispalense de Santa Isabel de Hungría, me titulé y soy pintora artística y modista. Entre mis aficiones está el cine y la literatura. Ya por mi avanzada edad y mis padecimientos ni pinto, ni hago trajes .

Me casé en 1956, con mi marido, pintor artístico, … . Sus padres eran unas bellísimas personas .

Armonía Gonzalez Valdayo . [ Escrito hecho y enviado entre Octubre y Diciembre de 2010, esperando ilusamente que la susodicha Comisión reconociese aa a la autora su condición de víctima del Franquismo, según los aberrantes criterios de victimismo que tienen los filomarxistas. A pesar de la aberración de los presupuestos y método ideológicos de la doctrinal y políticamente pestífera Junta, entendíamos que no era injusto socorrer con 2000€ (no son 20, ni 200, pero tampoco dos millones) a una anciana enferma y próxima a su fallecimiento, de modo que con esa alegría quedara un poquitín compensados los sufrimientos que padeció en su niñez, debido a la ideología y militancia de su Padre contrarias al Franquismo que lo persiguió a muerte.].  >>

Acerca de ricardodeperea

Nacido en Sevilla, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes de Sevilla, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito del Señor Don Ricardo de Perea y López, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán), y pintor artístico; y de la Señora Doña Armonía y Josefina González y Valdayo, modista y sastre ( para hombre y mujer) siendo aún niña, mas principalmente pintora artística de muy temprana (desde su primera adolescencia o a antes) y entusiata vocación. Desafortunadamente la infortunada mujer dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato de seres humanos, el dibujo y pintura artísticos realistas y clásicos fueron su ardiente pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de su Santo favorito, San Antonio de Padua, pintura de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi amado padre, de la Piedad de Crespi. Habiéndose encomendado diariamente a nuestro Dios y Señor Jesucristo durante meses, con su creada jaculatoria de "¡Ay mi Cristo, no me abandones", y con un Crucifijo al alcance de su vista, colocado, por su voluntad, constantemenre delante de su lecho, fué recogido su espíritu por Nuestro Dios y Señor, en el tiempo litúrgico de San José, su Patrón, al que veneraba muy especialmente. Su amadísimo y amantísimo primogénito, a quien ha dejado en un mar de lágrimas, fue seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Rvmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal, a la sazón Cardenal, Obispo Residencial Arzobispo Hispalense. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (Summa cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico) (S. cum laude). Ordenado de Menores por el Obispo Diocesano de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, Don José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por este verdaderamente excelentísimo y reverendísimo Prelado, de feliz Memoria, el 20 de Marzo de 1982. Delegado para España, de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., como Superior General de la Obra Pía "Pro Fratribus". Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne Doctor y Obispo católico Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro. Capellán Castrense del Ejército del Aire, por Oposición ganada, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), de la XVIII° Promoción de Oficiales de Ejército del Aire. Destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid). Luego de un año le fue impuesta la baja del Cuerpo, pero no del Ejército del Aire, como también recibió la misma baja el nº 2 de la promoción, el Rvd°. Padre Teófilo, a causa de encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 3, primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa Llaurens, hijo de un expresidiario marxista, muerto a tiros, en plena calle, por un falangista, delante de dicho hijo, según contaba el finalmente Coronel del Cuerpo Castrense del Ejército de Tierra, Rvdo.Padre Lic. Blanco Yenes, penado una vez y así postergado por dicho obispo, futuro cardenal con residencia en Roma, Prefecto, durante un tiempo, de la Congregación para el Clero. Al Padre Blanco, según contó al Padre de Perea, Estepa lo penó achacándole un romance carnal con la esposa del Capitán General de la Segunda Región Militar de España. El Presbítero que esto redacta fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco Personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial (substituto temporal del titular) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana, natal del insuperable Beethoven, cuya casa visitó con profundo deleite) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor crítico del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, cultivador ardiente de la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema literario es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de Aristóteles; éste es el primer filósofo absoluto y a la vez científico universal habido en la Humanidad, y es el mayor Maestro del Sacerdote en cuestión; Aristóteles, denominado por los Escolásticos, justamente: "El Filósofo", que lo es por antonomasia; siguen Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino (O.P.), San Juán de Ssnto Tomás, Billuart, más sún los Supremos colosalísimos Teólogos Carmelitas conocidos como "Los Salmanticenses", los dominicos Fray Domingo Báñez, el Ferrariense, Fray Domingo de Soto, Goudin, Vitoria, muy especialmente Fray Norberto del Prado y el inconmensurable Fray Santiago Ramírez, O.P. , los Eminentísimos, sapientísimos y Reverendísimos Cardenales dominicos Tommaso De Vio (de sobrenombre "Cayetano"), Zigliara, y González (Arzobispo de Toledo, Primado de España, y luego Arzobispo de la entonces más extensa Archidiócesis hispalense) ; además su profunamente admirado Fray Cornelio Fabro, el M.Rvd°. Padre Doctor Don Jaime Balmes y Urpiá; Fray Magín Ferrer, los Ilustrísimos y distinguidísimos Señores Don Ramón Nocedal y Romea, Don Juán Vázquez de Mella, Don Enrique Gil Robles, Victor Pradera, Aparisi y Guijarro, el Excelentísimo Señor Marqués de Valdegamas Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio, S.J.; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las Waffen SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, subversivos, de la judeoleninista ETA, y de la CIA del judío sionista perverso Henri Kissinger), S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra Ciudad, autor de, entre otros libros: "Qué es el Carlismo", y "Curso de Filosofía Elemental", libro de texto para el 6° Curso de Bachillerato, durante el Caudillaje), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola (con reservas) y el Doctor Usía Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, Hans F.K. Günther, Gottfried Feder, Walter Gross, el grandioso y maravillosa fuente de grandes y geniales inspiraciones Friedrich Nietsche, entre otros formidables pensadores; etc. . En Derecho Canónico admira especialmente al Consejero de la Suprema de la Santa Inquisición española, el M.R.P. Dr. Don Manuel González Téllez, así como al excelso Fray Juán Escobar del Corro, O.P., Inquisidor de Llerena; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "populista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que le dé la gana, el cuál - sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra la Iglesia Católica y Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista) - ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas honestos, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas, ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial y Cruzada Universal (1914-18 [1936-39 en España] y 1939-45), ora Caídos en combate o a resultas. Se sabe y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista). También acepta el frente común con nietschanos y protestantes tolerantes, del siglo XX y XXI, en cuanto camaradas "de las mismas trincheras de la Gran Guerra", que continuamos sólo con las armas espirituales.
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